Primero fue la ruta del carnaval, luego el tema de las contrataciones de artistas internacionales vs los nacionales, pero ahora son los vendedores de comida los que temen perder sus puestos de trabajo.
Los vendedores denuncian la supuesta imposición de un reglamento, el cual califican como absurdo y que solo pone en riesgo la inversión que con mucho sacrificio han hecho para llevar dinero a sus hogares.
Entre los puntos cuestionados por los vendedores están el horario para ingresar los alimentos y productos dentro de la ruta del carnaval y la prohibición del uso de chuchillos, utensilio que necesitan para manipular y preparar los alimentos.
Los manifestantes piden al presidente de la Junta del Carnaval, Ricardo Guerra, "que de la cara y que no se esconda más."