En nuestro país aumentan los casos de maltrato a las mujeres, sin embargo, encontrar una mujer que hable sobre su experiencia es difícil.
Luego de una ardua búsqueda, una accedió, pero con la condición de no revelar su nombre.
Esta mujer de 34 años a la que llamaremos Carolina, nos relató su historia.
"Conocí a mi esposo a los 20 años, cuando todavía estudiaba. Luego fuimos un año novios, nos casamos, pero después de tres años todo cambio".
Esta mujer, ahora con 34 años, decidió separarse de su pareja.
De acuerdo con Carolina, la relación cambió porque su esposo cayó en el vicio del alcohol; cada día tomaba más. Llegaba a la casa y la agredía verbalmente.
Hace un año, el hombre se convirtió en una persona violenta que no sólo la agredía verbalmente, sino físicamente y la amenaza de muerte. Además, golpeaba a sus hijos.
La situación se tornó rutinaria y cíclica. Ella lo perdonaba, pero éste volvía a beber sin importarle con su familia.
La situación para Carolina era difícil porque en su corazón aún guardaba la esperanza de que él reflexionará sobre sus acciones, ya que cuando se casó era cariñoso y amoroso.
Todo culminó cuando a través de una amiga, ella se enteró del trabajo de la Dirección Nacional de la Mujer del Ministerio de Desarrollo Social. Allí, junto a su pareja, recibían tratamiento, pero el esposo adoptó una posición "machista" alegando que no había ningún problema.
A raíz del incidente, Carolina fue enviada al albergue Nueva Vida, ubicado en calle 15 Río Abajo, donde gratuitamente acogen tanto a mujeres como a sus hijos que están pasando por esta situación, para evitar una tragedia.
El viernes 9 de este mes ella regresó a su casa con la seguridad de que su ex pareja de 40 años fue desalojado por las autoridades.
"No permitan que les roben su personalidad", sostiene Carolina con firmeza. Esta mujer incentiva a otras a buscar ayuda desde el primer momento en que sean víctima del maltrato.