La carretera Interamericana, a la altura del distrito de Arraiján, presenta una cara muy distinta a la que tenía hace escasos meses.
Hubo una época en que sus alrededores lucían muy limpios, por un lado, porque nadie se atrevía a botar basura y, por el otro, porque la poca que había era recogida puntualmente.
Cuando ese sector estaba administrado por los estadounidenses, el panameño común no osaba tirar un solo papel desde los autos o transportes colectivos. Sabían que eso era prohibido.
De hecho, existían unos letreros amarillos con letras negras pegados a la cerca de ciclón que rezaban: "Prohibited littering here", que significa algo así como "prohibido ensuciar aquí". Debajo, en el mismo letrero, decía: "Prohibido tirar basura".
Lo cierto es que una vez los buses entraban al barrio de El Chorrillo, provenientes del interior del país, la gente solía tirar las latas de jugo o los envoltorios de galletas a la calle. Ya habían pasado la zona de prohibición.
Posteriormente, ya bajo administración panameña, la Dirección Metropolitana de Aseo, hoy Dirección Municipal de Aseo Domiciliario y Urbano, enviaba a las brigadas celestes a recoger la basura a todo lo largo de la carretera, desde el puente de Las Américas hasta el puente de Arraiján.
Ahora, desde las postrimerías del año pasado a esta parte, las cosas han cambiado. Con la municipalización de la recolección de la basura, corresponde a cada municipio recoger sus desperdicios, por lo que toca esta tarea al de Arraiján. Pero no lo está haciendo.
Este medio trató de obtener una entrevista con el alcalde, Jaime Barroso, pero fue imposible.
Se logró una conversación con el jefe de Ornato y Aseo de ese municipio, Luis Lasso, pero él manifestó que no sabía lo que estaba pasando y que ese tema debía ser consultado con el alcalde. No obstante, aceptó que no se está recogiendo la basura.
Ese distrito se enfrenta, desde hace meses, a la privatización de este servicio, que está aún sin concretarse por pugnas relacionadas con el otorgamiento del contrato a la empresa Credesol. Ese contrato pasó a la Contraloría y luego esta institución lo devolvió al Municipio.
Por su parte, fuentes de la Dirección Municipal de Aseo Domiciliario y Urbano del distrito capital, aseguraron que no le corresponde a esta dependencia la recolección de esa basura, sino a la Alcaldía de Arraiján.
Mientras tanto, los hombros de la carretera, en el sector de curvas cerca de Loma Cová están llenos de basura. Y no sólo de la que tiran desde sus carros los que transitan por el área, sino de bolsas y electrodomésticos desechados.
Lo mismo ocurre a lo largo de la alambrada ubicada cerca de la entrada a Cocolí, específicamente donde están las casas remolque que son subastadas por el gobierno.
Similar situación se observa cerca del puente donde está el antiguo Control 2, así como en el área cercana al puente de Arraiján, a unos metros de las instalaciones del Banco Hipotecario Nacional.
En fin, a lo largo de la carretera Arraiján - Panamá, los ciudadanos botan todo tipo de desperdicios. Pero si es una irresponsabilidad por parte del municipio no recogerlos, también es falta de responsabilidad ciudadana ensuciar un área que no ensuciaban cuando había letreros en Inglés por doquier prohibiendo tirar la basura en el lugar.
Muchas personas se han dado a la tarea de llevar sus bolsas de basura para tirarlas en los hombros de la carretera. De esta forma, no pagan a los camiones que la recogen en las distintas barriadas del sector Oeste de la provincia.
Tal parece que lo que se requiere es la colocación de letreros, imposición de prohibiciones y penas de multa si no se cumplen éstas, para que los panameños cuiden lo que por derecho les pertenece, expresó un ciudadano que estaba apostado en el mirador del puente de Las Américas, que recibió mantenimiento hace poco por parte de la Alcaldía de Panamá, si bien le corresponde a la de Arraiján, según fuentes de la comuna capitalina.
La Autoridad de la Región Interoceánica, por su parte, corta el césped en ciertas áreas aledañas a la carretera, informó una fuente de la entidad.