María López, José Barrios y otros tantos moradores de Quebrada López y lugares adyascentes, ubicados en la carretera hacia la ciudad de Colón, arriesgan su vida a diario. El peligro en este tramo es inminente.
En un recorrido efectuado por El Panamá América se pudo comprobar los problemas que confrontan los residentes, quienes no dudaron en expresar su disconformidad por la suspensión de los trabajos de reparación, puesto que les toca exponerse a un atropello o a caer al precipicio donde se estaban efectuando las labores que quedaron inconclusas.
Sucede que las mejoras que correspondían a la Constructora Nova se suspendieron, poque "la Contraloría no ha refrendado el contrato".
En este sector prácticamente hay un paño que debe ser turnado entre los autos que van y los que vienen, "una verdadera ruleta rusa" como dijeron algunos.