Se trata de la reparación de la carretera que une a la Interamericana con estos poblados y que se encuentra en un pésimo estado. Al final las promesas se diluyen bajo el argumento de que esta es una carretera de carácter privado.
Una respuesta que, según los representantes de los corregimientos del El Líbano, Bustavino González; de Punta Chame, Luis Guzmán, y de Bejuco, José Solís, no es del todo cierta y afirman contar con los elementos suficientes para probarlo. Apenas se abandona la carretera Interamericana y se enfila el vehículo hacia la única carretera que conduce a las comunidades de Bejuco, El Mangote, Pajonal, El Líbano y Punta Chame, se torna difícil el tránsito. Algunos tramos de la carretera aún están asfaltados, pero llenos de abundantes huecos, mientras que la mayor parte de la vía es de piedra suelta.
A lo largo de la vía se encuentran depósitos de basura, lo que acaba por ensombrecer el panorama.
Balbino González, propietario de una abarrotería ubicada en la carretera, afirma que toda la semana, tres veces al día, debe regar agua sobre la vía para aplacar las nubes de polvo que dejan los vehículos a su paso.
Esta tarea le permite conservar la clientela y al mismo tiempo evitar que la mercancía quede cubierta de polvo, lo que podría acarrearle algún tipo de sanción por parte de las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA).
Otro de los problemas, según González, son los continuos resfriados y problemas respiratorios que presentan los habitantes del área, ocasionados por el polvorín de la carretera, lo que a su juicio es razón suficiente para que el Gobierno se interese en reparar la carretera, dejando de lado el criterio de que es privada.
Advirtió que la carretera se ha deteriorado aún mucho más en los últimos años, a consecuencia de no recibir mantenimiento.
Pronosticó que una vez inicie la temporada de lluvias ese polvorín se convertirá en lodo y perjudicara aún más a los transportistas y a los estudiantes, por lo que ya es tiempo que se cumpla la promesa hecha por el Ministerio de Obras Públicas de reparar la vía. Para el representante del corregimiento de El Libano, Bustavino González, la excusa de que se trata de una carretera privada no es del todo cierta. Con el apoyo de la Gobernación de la provincia de Panamá, a través de la Junta Técnica Provincial, se logró comprobar que 12 de los 26 kilómetros de carretera que conducen al proyecto turísticos de Punta Chame son terrenos nacionales.
Además se comprobó que la vía existía mucho antes de que se construyera el centro turístico y que cubría hasta el corregimiento de El Líbano.
Debido a ello, asegura el edil, existen aún muchos obstáculos para la reparación de la vía hasta cerro El Tigre en donde se completan los 12 kilómetros de tierras nacionales y que está ubicado en el corregimiento de El Líbano.
Bustavino afirma que con anterioridad la carretera se conservaba en buenas condiciones gracias a la cooperación de las empresas dedicadas a la cría de camarón en estanque que funcionaban en el sector.
"Desafortunadamente con la aparición del virus de la Mancha Blanca la mayor parte de las empresas quebraron y por consiguiente se dejó de brindar mantenimiento a la vía", sostuvo.
Insiste en que la reparación de la vía ha sido una petición planteada a los tres ministros de Obras Públicas nombrados por este Gobierno, sin que a la fecha se halla recibido una respuesta positiva.
Tanto él como los representantes de los corregimientos de Punta Chame y Bejuco están dispuestos a aportar parte de los fondos con que cuentan para obras dentro de sus comunidades, para la reparación de la carretera.
En un rápido recorrido hacia el Motel Punta Chame, el vehículo avanza con mayor facilidad debido a que los "cráteres" están rellenos de este material.
Moisés Alveo cubre su cabeza con un gorra y su cuerpo con una camisa de camuflaje, de las usadas por los militares.
Ella lo protege del duro sol mientras extrae la tosca, la cual sólo sirve para la época de verano, ya que durante el invierno "la lluvia se encarga de arrastrarla", como él mismo lo dice.
Alveo, al igual que el resto de sus compañeros, labora para el Motel Punta Chame y se dedica exclusivamente a esta labor.
Pasando la mano por el rostro quemado por el sol del trabajo diario, afirma tener ya tres años de estar dedicándose a esta tarea.
"La carretera está en muy malas condiciones y para invierno quizás no se pueda transitar por ella", afirma Rafael Aparicio, quien pertenece a la Asociación de Transportistas de Chame S.A. (TRANCHASA).
Detalló que esta situación perjudicará gravemente a estudiantes y a quienes trabajan en otros puntos del distrito de Chame.
Señaló que los múltiples puntos amarillos en la carretera, en referencia a los huecos que han sido rellenados con tosca, servirá de poco una vez inicien las lluvias y por el contrario hará aún más penoso el tránsito.
Cuestiona duramente la actitud del actual Gobierno que no se ha preocupado en "meterle mano a la carretera" al igual que critica la decisión tomada por el ejecutivo de no realizar el proyecto de reparación de los 12 kilómetros de carretera, aun cuando ya se había dispuesto la partida suficiente para ello. Aparicio está convencido de que las ganancias diarias son para reparar el vehículo y comprar refacciones, de lo contrario se tendría que dejar de prestar el servicio existiendo ya la amenaza del propietario de una de los transportes de no trabajar durante la temporada de lluvias a fin de preservar su herramienta de trabajo.
Rechazó la tesis de que esta es una carretera privada, aludiendo al estudio realizado por la Junta Técnica Provincial.
Rafael Aparicio debe efectuar el recorrido de 26 kilómetros hasta Punta Chame cinco veces al día lo, lo que causa graves daños a su vehículo.
Pablo Escobar, otro de los transportistas que presta el servicio, afirma que en ocasiones debe acudir al mecánico hasta dos veces al día y por ende invertir en la compra de repuestos, en donde se gasta entre B/.40.00 y B/.50.00.
Alegó que aunque la población es consciente del estado de la carretera, las críticas por el incumplimiento en el horario son constantes.
"Ello se debe a que pocos son conscientes de que a medida que la carretera se deteriora aún más es necesario transitar más lentamente", dijo.
Otros que pierden por el mal estado de la vía son los pescadores, quienes alegan que el 50% de la carga se pierde debido a la demora en llegar al Mercado del Marisco, en la ciudad capital.
A ello se suma la inversiones que debes realizar para la reparación del vehículo que utilizas para transportar el producto y que suman arriba de B/.150.00.
El ex ministro de Obras Públicas (MOP), Víctor Juliao, había sentenciado la carretera hacia el Líbano y Punta Chame a no ser reparada bajo su administración por tratarse de una vía privada.
Actualmente no existe proyecto alguno en el MOP para la pronta reparación de la carretera ni siquiera de los 12 kilómetros ubicados en terrenos nacionales.