El legislador perredista, Miguel Bush, envió en marzo de 1995 una carta "confidencial" al mandatario Ernesto Pérez Balladares en la que reconoce que su disputa con el entonces gerente del Banco Hipotecario, Winston Welch, en favor de la empresa Berasvas, podría significarle un financista de su campaña de reelección, con él como candidato a la Presidencia de la República.
Bush y Welch mantienen una agria disputa, porque según el legislador, el Banco Hipotecario estaba "estrangulando" económicamente a Berasvas, al mantenerle retenidos cerca de B/.400 mil por un litigio de tierras.
"De paso le digo señor presidente que no me estoy ganando nada con esto, si fuera así se lo diría, usted sabe como soy yo. Quizás, me gane ahora un amigo y financiero económico para el futuro, que me permita ir a la reelección en la próxima contienda, con usted como candidato a la cabeza, como mi candidato a la Presidencia", señala la nota de Bush.
Sostiene que estaría de parte de Welch si los de Berasvas "fueran unos acérrimos enemigos políticos, a quienes tuviéramos que pasarles facturas".