La DEA acusa principalmente al ya detenido líder del Cártel, Arturo Beltrán Leyva, “El barbas”, a Joaquín Guzmán-Loera y a Ismael Zambada-García, considerados los tres narcos “más poderosos de México”.
Según la DEA, tres importantes cárteles mexicanos se unieron y conformaron la llamada “Federación”, una especie de cooperativa para traficar drogas y lavar dinero.
Cuatro acusaciones formales iniciadas contra los cabecillas de la Federación en Brooklyn y Chicago afirman que entre 1990 y 2009 importaron y distribuyeron en EE.UU. casi 200 toneladas de cocaína, grandes cantidades de heroína y el contrabando desde México a Estados Unidos de unos $5,800 millones en efectivo.
El “indictment” en Chicago acusa a la Federación de manejar entre 1.5 toneladas y 2 toneladas de cocaína por mes, además de unos $1,800 millones.
El de Brooklyn señala que la Federación conspiró entre 1990 y 2005 para importar más de 120 toneladas de cocaína.
La droga que llegaba a EE.UU. provenía de Colombia y Panamá e ingresaba por México. La Federación traficó drogas utilizando los métodos más novedosos (ver ilustración).
La Federación se unió para obtener más ganancias compartiendo rutas y métodos para lavar dinero de la droga que le proveía el cártel colombiano del Norte del Valle.
Tribunales federales de Brooklyn y Chicago abrieron 12 causas criminales contra 43 personas, acusadas de operar empresas criminales y participar en conspiraciones internacionales para traficar drogas.
La organización metía la cocaína a EE.UU. desde México, a través de California y Texas.