Los violentos carteles de la droga que operan en la frontera entre México y Estados Unidos (EE.UU) podrían desplazarse "con una velocidad vertiginosa" a Centroamérica y Panamá, pronosticó el ex subsecretario de Defensa para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Roger Pardo-Maurer.
Según Pardo-Maurer, próximamente México y Estados Unidos ejecutarán el Plan Mérida, el cual con una inversión de 1,400 millones de dólares busca acabar con la actividad de estos carteles, "situación que puede acelerar el desplazamiento de estas actividades hacia Centroamérica y Panamá".
La red de corrupción de los carteles mexicanos ha alcanzado a jefes de policía, jueces, banqueros y demás miembros de la sociedad civil de ese país y se caracterizan por la violencia con que operan cuando se tratan de defender sus actividades.
De acuerdo con el ex subsecretario, en el caso de Panamá, las autoridades deben evitar que las actividades de estos carteles penetren su sistema bancario.
Para Pardo-Maurer, la región centroamericana ofrece una variedad importante de oportunidades para el narcotráfico, y es por ello que cada país debe tomar las medidas del caso ante este flagelo.
A juicio del norteamericano, existe mayor conciencia entre el gobierno estadounidense de que hace falta reforzar el diálogo con Centroamérica para apoyarlos y asegurar que el Plan Mérida dé como consecuencia que el narcotráfico se desplace a esta área.
Sin embargo, aclaró que gran parte de ese trabajo corresponde a las propias naciones de esta región, quienes deben reunirse a fin de intercambiar información y adoptar normas conjuntas para evitar esta situación.
Reconoció que EE.UU tiene una gran responsabilidad en el problema del tráfico de drogas por ser el consumidor número uno de drogas ilegales. "Somos parte del problema", dijo.
Caso Venezuela.
Prefirió no conversar sobre la existencia de círculos bolivarianos venezolanos que operan en Panamá, porque desconoce esta existencia.
Cuestionó que el presidente venezolano, Hugo Chávez, haya comprado 350 mil rifles rusos AK-47 para un ejército de 65 mil personas, "con total falta de transparencia" y "mintiendo" sobre lo que está haciendo.