Como era de esperar, la mansión del ex hombre fuerte de Panamá, Manuel Antonio Noriega, se ha convertido en estación obligada para turistas extranjeros
Curiosamente, quienes se benefician de esta situación no son las instituciones estatales, sino los taxistas que, por una módica suma, llevan al lugar a los turistas, y hasta les cuentan la trágica historia del dictador, preso en Miami por narcotráfico.
El palacete está en manos del Ministerio de Economía y Finanzas, que no termina de definir la situación del bien.
Casa abandonada de Noriega es un sitio de interés turístico
Los taxistas, de facto, han convertido el lugar en un museo y cobran por llevar a los visitantes. La otrora lujosa vivienda, ubicada en el corregimiento de San Francisco, está hecha un desastre, pero todavía contiene muebles finos y hasta vajillas empaquetadas.