SEGÚN el arquitecto Boris Aguilar, Panamá tiene una ciudad en crisis e inhóspita, rodeada de concreto y de asfalto, que carece de áreas verdes y espacios públicos.
"La ciudad se encuentra sobredimensionada en cuanto a densidad, creando en los bosques que teníamos como reserva, edificaciones que antes no estaban permitidas", afirmó.
Para el arquitecto, los espacios llenos de vegetación son importantes porque contribuyen al bienestar social, psicológico y mental de las personas, pues cuando no existe esta relación disminuye la calidad de vida del individuo.
"Está demostrado que las ciudades que le brindan áreas verdes y públicas a la ciudadanía combaten el estrés que provoca precisamente la falta de espacios abiertos, además de ayudar a recuperar la degradación ambiental", explicó Aguilar.
Un ejemplo que expuso Aguilar son los árboles que están en las isletas de la avenida Manuel Espinosa Batista, entre la Universidad de Panamá y la Universidad Interamericana, los que ayudan a mantener el área un poco fresca.
Recordó que el alcalde de París le comentó que los países a nivel mundial deben sustraer el frenético ritmo urbano, pues es muy importante crear espacios para que la ciudad respire y la gente pueda caminar, todo lo contrario a lo que sucede hoy.
"Si hacemos un análisis de la explosión urbana y el crecimiento demográfico, vemos que antes, en los años 50, existía una sola ciudad que tenía arriba de 10 millones de habitantes, Nueva York, pero está realidad va a cambiar dentro de 10 años", aseguró.
Explicó Aguilar que para los años 2015-2020 se espera que hayan 21 ciudades en el mundo con más de 10 millones de habitantes, así mismo 37 tendrán una población de 5 millones de personas, entre ellas Panamá.
"Cuando esto suceda a las personas no les va que dar otra opción que emigrar, pues la mayoría de estas ciudades que aumentarán su población serán del Tercer Mundo y las condiciones que ellas presentarán no son adecuadas para que un individuo tenga o mantenga una calidad de vida aceptable o adecuada", vaticinó el urbanista.
El arquitecto y urbanista señaló que con el "boom" económico y de desarrollo que se está dando en Panamá en los últimos años, lo más probable es que muchas personas quieran vivir en la ciudad.
De 1903 a 1970, Panamá logró tener un millón de habitantes 400 mil. Esa cifra se llegó a duplicar después de 30 años, teniendo en el 2000 casi 3 millones de habitantes.
Casi no hay espacios públicos
Los árboles filtran la contaminación, al tiempo que refrescan el ambiente.