El ex legislador Guillermo Cochez, aseguró que la fiscalización de la Contraloría General de la República tras los procesos de contratación de personal en la Asamblea Nacional es casi nula.
Recientemente el ciudadano José Wilburn denunció que algunos familiares y allegados del diputado Alberto Barranco, cobraban en la Asamblea sin trabajar.
Según Cochez, hay tres aspectos que indican que la Contraloría no está ejerciendo control en este órgano del Estado.
Explicó que en los nombramientos del personal de cada diputado, que de acuerdo con el Reglamento Interno ascienden a 4 mil balboas por cada parlamentario, el diputado envía una lista al Secretario General de la Asamblea, indicándole los nombres de los que serán nombrados en la planilla.
De esta partida, afirmó, hay algunos diputados que ni siquiera nombran a personas que van a trabajar, sino a parientes o a amigos a los que les piden que le devuelvan todo o parte de lo que han cobrado.
La Contraloría informó que no tiene la capacidad para fiscalizar a cada uno de los funcionarios.
Casi nula fiscalización en la Asamblea, Cochez
El presidente de la Asamblea maneja una planilla especial que puede superar los 100 mil balboas al mes, aseguró el ex legislador.