EN JULIO, Panamá fue el orgulloso anfitrión de la IV Cumbre de Jefes de Estado de la Asociación de Estados del Caribe; pero el honor de recibir a tan ilustres invitados va de la mano con una amplia lista de gastos.
Para dar el ejemplo, el Ministerio de Relaciones Exteriores detalló en un informe hasta el último centésimo invertido y lo publicó en su portal.
La cifra fue de B/.901,125.33. Los números asombran, pero la Cancillería asegura que en realidad fue un ahorro, pues el presupuesto asignado era cerca de B/.1 millón.
A continuación algunos de los gastos que se asumen cuando se es anfitrión de tan importante cita.
Dada la contribución de la cultura caribeña a las viandas panameñas, es de esperar que los organizadores quisieran devolver el gesto.
Agasajar a los mandatarios con un almuerzo de Estado, en el Hotel Intercontinental Miramar, costó B/.27,138.41 y una cena de gala les fue servida por B/.3,500.00.
Visitar el Museo del Canal y almorzar allí fue para los jefes de Estado una experiencia enriquicedora, para Panamá representó desembolsar B/. 6,940.20.
El vicecanciller optó por un menú típico para los delegados culturales. Se las arregló con B/.3,450.00.
La comida de los policías que custodiaron fue modesta, no así la inversión. Se nutrieron en Nikos Café por B/.40,333.50; mientras los miembros del SPI, fueron al Restaurante Jimmy y gastaron B/.27,705.83.
Quienes no han organizado una Cumbre, desconocen que se necesitan paraguas con el Escudo Nacional, 22 computadoras, una perforadora de tres huecos y libros de historia para obsequiar; todo por un costo de B/.26,525.70, como fue el caso en la pasada reunión.
A la Cumbre y sus actividades nadie entró de "paracaídas". De eso se cercioraron sus organizadores, quienes elaboraron y distribuyeron invitaciones.
Para la cena que ofreció el presidente de la República se confeccionaron tarjetas por B/.971.25 y para almorzar con el mandatario se gastaron B/.998.03 en invitaciones. Su esposa también agasajó con alimentos, lo que representó B/.479.85 en tarjetas.
No todo se trató de estar en la lista de invitados; el atavío fue fundamental. Si el canciller panameño lucía impecable ¿por qué no su escolta?
Trajear a los agentes costó B/.630.00 y la nueva indumentaria para su conductor valió B/.252.00. Quienes transportaron al vice ministro agregaron piezas a su guardarropa.
A las unidades de la Policía Nacional se les compraron uniformes nuevos y a los agentes del Servicio de Protección Institucional se les suplieron de camisillas blancas. Dar seguridad y una correcta impresión costó al Estado B/.7,560.00.
Es que para "botar la casa por la ventana", hasta los utensilios de cocina utilizados en los cocteles que se brindaron fueron nuevos. Los instrumentos se adquirieron por B/.5, 383.30.
El Gobierno desembolsó B/.112,609.42 al Hotel Ceasar Park para hospedar y atender cómo se debe a sus ilustres invitados. Las delegaciones, de los 23 países asistentes, se hospedaron en el Hotel El Panamá, a un costo de B/.23,522.83.
La música no faltó. La gala cultural se logró con B/.21,000.00, quien amenizó el cóctel del 27 de julio recibió B/.350.00 y un intérprete de música soca y calipso pidió B/.150.00 por alegrar el ambiente.
Casi un millón de balboas costó cumbre de dos días en Panamá
El hospedaje y la alimentación no son los únicos gastos cuando se es anfitrión.