Durante la celebración de la XIV Jornada Mundial por los Enfermos, el obispo auxiliar, monseñor José Ulloa, lanzó duras críticas contra la proliferación de casinos y el abuso de drogas.
A juicio de monseñor Ulloa, el deterioro de la salud mental de los panameños se ve reflejada en el aumento de los intentos de suicidio.
Apuntó que hoy día hay incremento de suicidios en niños de 13 a 14 años, situación que era muy poco frecuente en años anteriores.
Para el prelado, la proliferación de casinos por todo el país tiene un fuerte impacto negativo en la salud mental de los panameños.
"Estos juegos están creando una alta dependencia entre las personas jóvenes", aseguró.
Planteó que esto se une a la proliferación del consumo de drogas y alcohol entre la juventud, y advirtió que se está utilizando el servicio de internet como un arma para incentivar la adicción.
Ulloa coincidió con la directora del Instituto de Salud Mental (INSAM), Juana Herrera, en la necesidad de iniciar una cruzada nacional para recuperar a las personas que se encuentran inmersas en esta adicción.
En este sentido, Herrera señaló que el INSAM atiende una gran cantidad de pacientes que son jugadores crónicos y que sufren de ludopatía.
Un reciente estudio de los pacientes del INSAM demostró que por cada persona afectada por la adicción al juego, 15 a 16 que viven en su entorno familiar se ven afectadas.
La investigación señala que en mayor riesgo de padecer esta enfermedad se encuentran las mujeres entre 50 a 60 años y hombres en edad juvenil como en la década de los 40 años.
Entre los profesionales de mayor riesgo, están los corredores de bolsa y de seguro, quienes manejen dinero, amas de casa y los desempleados.
En el caso de estos últimos se estableció que utilizan el juego como una forma de evasión a su condición económica.
Entre las características del ludópata (persona adicta al juego) se encuentran irritabilidad, insomnio, ansiedad, entre otras.Se valen de recursos económicos como las casas de empeño, préstamos, dinero destinado a gastos del hogar, robos y cheques sin fondo.
"Los casinos no sólo arruinan la economía de los hogares, sino que ocasionan un grave problema mental de dependencia", sostuvo Monseñor.
Baja autoestima, inseguridad, egocentrismo y mucha ansiedad, son algunos rasgos de la personalidad del ludópata.
Se detectó que algunos pacientes del INSAM gastaron hasta B/.122, 000 en los casinos.