Un grupo de moradores de las comunidades afectadas por el derrame de Petróleo en Chiriquí Grande visitó ayer las instalaciones del Panamá América para narrar, lo que ellos consideran, "la verdad sobre la contaminación de Bocas del Toro".
Benancio Caballero, presidente de la Cámara de Comercio de Chiriquí, explicó que la economía de esta área se está desmoronando, máxime cuando el Municipio de Barú dejó de percibir B/.31 mil de impuestos por el secuestro de 5 mil barriles de petróleo en las instalaciones de Petroterminal de Panamá.
"Esta entidad está en quiebra", comentó Caballero, mientras era interrumpido por el director de este medio, Guido Rodríguez, quien informó sobre el levantamiento del secuestro del producto de la empresa donde el Estado tiene el 44% de las acciones.
Este anuncio causó regocijo entre los visitantes, varios de ellos pescadores e indígenas, quienes trajeron una nevera con productos marinos.
La misma señal la hicieron varias personas más como una forma de encomendarse a Dios. Y es que el accidente del 23 de octubre pasado, que dejó 18 personas calcinadas, impactó a mucha gente.
Panamá América consultó a uno de los pasajeros si sentía temor de viajar en el bus. El hombre manifestó que sí, pero que no tenía otra opción.
La temperatura alcanzó hasta 29 grados centígrados en la "cuarta vuelta". Este sofoco aumentaba cada vez que el vehículo hacía un alto.
"¿Qué se espera cuando haga sol?", preguntó en voz alta un joven, mientras se limpiaba el sudor de su frente. Enseguida, para tratar de distraer a los viajeros, el auxiliar del conductor intentó proyectar sin éxito una película que tenía a Bruce Lee como protagonista.
Los 75 centésimos que pagan los usuarios en el autobús chino sin lugar a dudas, "no permitirá lograr el financiamiento de esta unidad".
Bajo esta premisa, el dirigente Hugo Polo cuestionó, la semana pasada, el anuncio de su colega Dionel Broce de que "ese es la tarifa que cobrarán en esa ruta".
A raíz de este intercambio verbal, nadie ha querido hablar del tema.
La prestataria de Pedregal se limitó a informar que la nueva unidad consume por vuelta B/.16.50 de combustible, lo que consideran "bastante aceptable". ¿Saldrán las cuentas?
¿El nuevo bus mitigará el problema del transporte?
Nivia González: "Lo bueno es que ahora hay una unidad más que puede agilizar más el traslado de los usuarios".
Zoray Velásquez: "Se supone que será una práctica para mejorar el servicios espero para ver si es verdad".
Alfredo Murillo: "Este nuevo bus es perfecto para los usuarios, pero de todas maneras la gente se queja del servicio".