El contralor de la República, Gabriel Castro, rechazó ayer las acusaciones por su supuesta vinculación al tráfico de indocumentados hacia Estados Unidos y no descartó que sea un "pase de factura" del gobierno estadounidense contra la anterior administración, debido al fracaso en las negociaciones del Centro Multilateral Antidrogas (CMA).
"Yo participé en el equipo negociador del CMA y tal vez esto sea una arista, pero no puedo afirmar que esa sea la causa porque carezco de pruebas", señaló.
Castro afirmó que en reiteradas ocasiones ha solicitado a las autoridades estadounidenses que le presenten las pruebas que existen en su contra, pero no ha obtenido ninguna respuesta al respecto.
"Infructuosas han sido las repetidas solicitudes hechas a distintas autoridades de Estados Unidos, por parte de mi persona, del procurador de la Nación, José Antonio Sossa y otras autoridades, porque tampoco han obtenido respuesta", acotó.
El jerarca de las Finanzas Públicas, en una conferencia de prensa en compañía de su familia, confirmó el retiro de su visa de turista por parte del gobierno estadounidense y advirtió que tiene la conciencia tranquila porque siempre se ha desempeñado con honestidad y responsabilidad en los cargos públicos que ha ejercido.
Puntualizó que ha sido invitado a Estados Unidos para conversar sobre el supuesto negociado de visas, pero no piensa asistir.
"Estas acusaciones han logrado afectar la imagen de los funcionarios más allegados al exmandatario Ernesto Pérez Balladares y tal vez, esa es la intención", argumentó.
Recalcó que Estados Unidos no le ha presentado ninguna prueba en su contra para darle la oportunidad de ofrecer sus descargos, por lo que tienen que estar "equivocados".
"No tengo nada que ver con el tráfico de indocumentados hacia Estados Unidos ni ningún país del mundo, además no tengo que darle explicaciones a nadie más sino a las autoridades panameñas y a mi familia", añadió.
Sustentó que esta acusación no le preocupa en lo más mínimo porque no le han presentado ningún cargo en su contra y añadió que seguirá siendo contralor de la República hasta el próximo 31 de diciembre.
Castro expresó que pese al retiro de la visa estadounidense, saldrá del país porque no se convertirá en un "anacoreta" por temor a ser apresado.
A juicio de Castro, desconoce si el expresidente Ernesto Pérez Balladares es objeto de estas investigaciones, y si también se le ha retirado la visa para ingresar al país norteño.
"No tengo temor a ser detenido y saldré del país, además si existiese algo real en mi contra me hubiesen dejado entrar para apresarme", planteó Castro.