Una maquinaria y una logística es lo que utilizan las iglesias católicas y evangélicas capitalinas para celebrar la Semana Santa.
Un mes toma preparar las túnicas de los 8 soldados del Vía Crucis en vivo para el Viernes Santo a las 10:00 a.m. en la Basílica Menor Don Bosco.
Y es que el Vía Crucis es una devoción centrada en los misterios dolorosos de Cristo, que se meditan y contemplan caminando y deteniéndose en las estaciones que, del Pretorio al Calvario, representan los episodios más notables de la Pasión.
Es tan complicado que no todos los vestidos se hacen en los talleres de la Basílica Don Bosco, pues otros se cosen en otras partes, comentó Auri Herrera, coordinadora de las Damas de Don Bosco.
Suman más de 15 jóvenes los que participan de las actividades y los organizadores se ponen a ver los pequeños detalles.
Para que todo esté listo mañana, deben estar preparados a las 7:00 a.m. para ir arreglando los vestidos, el maquillaje y el ornamento que llevarán.
"Todos trabajamos en conjunto. Se asesora sobre el material escrito, la parte sonora, la música”, dijo Herrera.
No obstante, la Comunidad Apostólica Hosanna tiene la misma preparación. También mañana, pero a las 6:00 p.m. se espera el drama: “Testigos de la Fe”.
Es una obra que recrea la Crucifixión y Muerte de Jesús, donde 150 jóvenes actuarán para reflejar la vida de Jesús en la tierra.
La obra tendrá una duración de dos horas y contará con narradores, canciones cristianas y escenas cortas del Vía Crucis.
Se han tomado tantos detalles que para que todo quede bien, hay dos Jesús en actuación, el primero es el Nazareno que sale desde que lo anuncian los profetas y lo llevan frente a Poncio Pilatos. El otro es el que aparece golpeado y termina el drama.
El Viernes Santo es un día de duelo, el mayor de todos en la conmemoración. Cristo muere. El dominio de la muerte, consecuencia del pecado, sobre todas nuestras vidas alcanza incluso al jefe de la humanidad, el Hijo de Dios hecho hombre.
Los otros días hay cultos, vigilias y misas.
Según el padre Oscar Rodríguez, rector de la Basílica Menor Don Bosco, la gente tiene conciencia en que estamos en días sagrados.
"Los invito a que seamos cristianos responsables. Creo que esta fuera de puesto toda fiesta desordenada”, considera.
Asimismo el sacerdote Luis Jiménez, de la Iglesia La Merced, piensa que el cristiano en esta semana debe acercarse más a la palabra de Dios.
Dijo que hay que meternos en las enseñanzas de Dios pidiendo que nos inspire y que nos haga ver el camino cristiano para acercarnos a Jesucristo.
Para Gerald Cumberbatch, pastor de jóvenes de la Comunidad Apostólica Hosanna, la fe cristiana se sustenta en el sacrificio de Cristo que vino a morir en la tierra por el ser humano.
Advierte que no debe celebrarse como un evento tradicional sino con entrega, pasión y un espíritu de gratitud al señor.
El reverendo Manuel A. Ruiz, de la iglesia evangélica Tabernáculo de la Fe, manifestó que prácticamente el pueblo panameño le ha dado la espalda a Dios.
Eso lo señala tomando como referencia el panorama tétrico que estamos viviendo en los últimos tiempos.
“Es necesario que la sociedad se vuelva a Jesucristo”, recomendó.
Hay que escuchar la palabra de Dios
El padre Edgardo Hernández, párroco de la Iglesia Del Carmen, señala que en la Semana Mayor es importante escuchar la palabra de Dios. Muchos utilizan la semana para descansar, pero vienen más agotados.
“El Domingo de Resurrección o durante la semana vienen a descansar buscando la confesión de todo lo malo que han hecho. Y los pecados cansan más que descansar”, dijo.
El religioso invita a los cristianos a vivir cerca de Dios, vivir la presencia del Señor y escuchando la palabra de Dios.
En estos días, hay que cultivar la vida, acotó.