Las autoridades de investigación ordenaron la cautelación de una cuenta del mexicano Miguel Onnattop, gerente general de Trafalgar Maritime International Inc., empresa propietaria de la embarcación Otterloo, a la vez que la Policía Técnica Judicial (PTJ) tomó declaración a los directivos de esa compañía.
Una fuente ligada a las investigaciones reveló que se ordenó la cautelación de una cuenta que Onnatopp mantenía en el Banco del Istmo, luego de establecerse que tripulantes del barco Otterloo entregaron 3,000 fusiles AK-47 a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en el puerto de Turbo.
También la PTJ tomó declaración a los dignatarios de la empresa Trafalgar Maritime International Inc., quienes fueron citados. A la vez se citó a la secretaria de la empresa, quien acudió a las instalaciones de la PTJ el pasado jueves.
La fuente precisó que entre los citados a declarar figuran su agente residente Gustavo Leonardo Padilla Martínez, su presidente Julio César Oliva, su tesorero Ignacio Robles Chambers y la secretaria Carmen Cecilia Rangel Solano.
Además, ya rindió declaración el piloto del Otterloo, Carlos Aguilar, quien sostuvo en su declaración que la nave ancló en Nicaragua por desperfectos mecánicos y que esto se encuentra registrado en la bitácora.
En tanto, el subdirector de la PTJ, Javier Chérigo, dijo que entregará el próximo 21 de abril un informe al procurador José Antonio Sossa de las investigaciones adelantadas sobre la vinculación de algunas personas residentes en Panamá en el tráfico de las armas.
En tanto en Nicaragua dos altos oficiales del Ejército nicaragüense han aceptado haber participado en la entrega del lote de armas a la Policía de ese país, que luego fueron entregadas a la empresa GIRSA, que finalmente las embarcó en el Otterloo.
El empresario israelí Shimo Yelinek reveló la participación de altos oficiales nicaragüenses en el tráfico de las armas y que éstos aprovecharon el cambio de gobierno para ejecutar una operación ilegal.