Las carreteras desoladas y poco transitadas se han convertido en el lugar preferido para arrojar toda clase de desperdicios.
Ese es el caso de la carretera que conduce de Chivo-Chivo a Kuna Nega, en donde hay un cementerio de llantas que se ha convertido en criadero del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.
Un morador del lugar comentó a Panamá América que su esposa se encuentra padeciendo de la enfermedad, pues las llantas tienen mucho tiempo de estar en el lugar y "nadie hace nada".