Conocer la cantidad de discapacitados que hay en el país dependerá de un estudio que le costará al Estado alrededor de dos millones de dólares y que se hace necesario para elaborar políticas sociales para ese sector de la población.
El director de la Secretaría Nacional de Discapacidad, Ramón Alemán, informó que solicitaron 100 mil dólares en su presupuesto de 2013, con el propósito de colaborar con este censo, para el cual se requiere del apoyo de otras instituciones públicas.
El primer ejercicio para precisar la población discapacitada en Panamá se realizó en 2006 y se contabilizaron 370 mil personas.
En esta oportunidad, explicó Alemán, se pretende realizar un estudio más completo, casa por casa, para también clasificar el tipo de discapacidad que presenta la persona.
“A través de la clasificación internacional se han ido definiendo y puliendo con mayor claridad las clases de discapacidad que hay”, señaló.
Para el programa Ángel Guardián se contaron 60 mil personas con discapacidad severa y en condiciones de extrema pobreza.