Según las pesquisas, el 24 de octubre de 2003, Jované recibió una nota de Farmacia y Drogas advirtiéndole que "a nuestro pesar" no se han corregido las fallas estructurales que permitan el flujo lineal de procesos materiales y de recursos humanos.
Reitera la nota que el laboratorio está en un lugar densamente poblado, a pocos metros del Hospital General de la CSS y la Universidad de Panamá, lo que se constituye "en potenciales focos de contaminación".
Para septiembre del 2005, se dirige una nota a la Comisión de Medicamentos con copia a Luciani en la que se "reitera" la necesidad de cumplir con las buenas prácticas de manufactura y almacenamiento de todas las instalaciones de la CSS.
De acuerdo con el fiscal, Jované, Villalaz y Luciani, a pesar de tener bajo su responsabilidad el Laboratorio de Medicinas que suplía a la institución de medicamentos para los asegurados, "desatendieron en su totalidad sus deberes" con esta dependencia y no mostraron interés en invertir "en lo absoluto" para su mejora.
Plantea que quedó "evidenciado" que los ex directivos "nunca" hicieron lo necesario para comprar los equipos, reactivos e instrumentos para el laboratorio, pese a contar con las partidas presupuestarias.
Jované dirigió la CSS desde el año 2000 hasta mediados del 2003 cuando fue destituido del cargo y reemplazado por Villalaz, quien estuvo hasta el 2005, año en el cual fue sustituido por Luciani.