Son muchos los que se encuentran en las principales calles y avenidas de la ciudad capital sin la debida protección, ya sea por parte de sus padres o de instituciones que se apiaden de ellos para darles mayor seguridad ante las múltiples violaciones a sus derechos.
Pero, hay quienes tienen presente la dura realidad de niños que viven inmersos en la delincuencia, como el Club Kiwanis Las Perlas, ubicado en el populoso corregimiento de Curundu.
A sus cuatro años de haberse fundado, un 17 de septiembre de 2001, cumple con la tarea de ayudar a los pequeños más necesitados y desprotegidos.
A pesar que está en un área con grandes problemas sociales se ofrece cuidado a los niños y se les estimula para que puedan vivir en un ambiente lejos de la violencia que impera en las calles.
A este Centro de Desarrollo Comunitario Infantil y Familiar asisten 74 menores de Curundú que van en horario de 7:00 a.m. a 4:00 p.m.
A pesar de ser un sitio destinado para los pequeños del área, hay también infantes de Pedregal y Arraiján.
Fue fundado gracias a la iniciativa de dos jóvenes de la Universidad de Las América (UDELAS), quienes presentaron un proyecto de graduación con el apoyo de los clubes Kiwanis de la ciudad de Panamá, se hizo realidad la obra.
Las necesidades del centro de estimulación se pueden ver a simple vista. Múltiples son las carencias en las diferentes labores que se prestan y que prácticamente con las uñas el club Kiwanis brinda el soporte económico para no dejar caer este centro.
Entre sus responsabilidades están atender un salón de informática, un centro maternal y parvulario, el kinder y prekinder, todos con carencias que deben asumir para sacar adelante este centro de estimulación y además apoyar a los padres que no tenían con quien dejar a sus hijos en sus hogares.
Yasna De León, maestra de Informática, señaló que a pesar que l pagan una mínima cuota de B/.10.00 mensuales los padres se demoran en cancelar.
De León destacó que este dinero cubre solamente la comida de los pequeños: ; merienda, la crema, después de su comida le dan postre y a los niños que se quedan más tarde le brindan un aperitivo.
Otras de las insuficiencias que presenta la institución, es la falta de luminarias y de un teléfono para poder comunicarse.
También tienen problemas con el suministro de agua. En los salones no cuentan con material didáctico para que las maestras puedan dar sus clases de una manera adecuada. La maestra asegura que a los padres de familia se les solicita útiles escolares, pero no todos cumplen con estas peticiones. "El centro no se da abasto con tantas necesidades que requiere para el desarrollo de los que realmente lo requieren", agregó.
El área de maternal es la más delicada, porque faltan pañales desechables, frazadas, medicamentos para los niños y comidas para bebé, por lo que cualquier donación es bien recibida en el Club Kiwanis Las Perlas.
Otro de los problemas es la falta de juegos recreativos que estimulen a los pequeños. El Club Kiwanis Las Perlas hace un llamado a las instituciones públicas y privadas, entre otras asociaciones, para que brinden el apoyo a los niños, ya que de esta manera el centro de estimulación crecería para beneficio de los necesitados.
Toda persona que desee formar parte como voluntario del Centro de Desarrollo Comunitario Infantil y Familiar, puede dirigirse con le club Kiwanis para su posterior autorización, ya que hay muchas veces se tiene la intención de ayudar, pero no cuentan con el conocimiento de estimulación.
Las docentes nos encargamos de brindarle un buen trato a los niños de la población y enfrentarse a los niños de la población.
El centro de estimulación fue creado con el propósito para que los niños no tuvieran en las calles dentro de la violencia que vive nuestro país, y también para ayudar a los padres que no tenían con quien dejar a sus hijos en casa.