Nación

Cercados por la delincuencia

Las autoridades recomiendan a los pequeños comerciantes colocar alarmas silenciosas para evitar los robos y no poner resistencia cuando el robo es inevitable.


E RAN aproximadamente las 8: 00 de la noche del pasado domingo cuando tres malhechores armados entraron al restaurante Nandys Grill, ubicado en la vía principal de El Ingenio, frente a la Iglesia Perpetuo Socorro, en el corregimiento de Betania.
Un gran susto vivieron los empleados, quienes relataron a Panamá América la odisea del incidente, que afortunadamente no pasó a mayores.
Los trabajadores fueron encañonados por los delincuentes. Empujones y gritos se escuchaban en el área, cuando los amigos de lo ajeno ingresaron.
"Camina y abre la caja", le dijo uno de los delincuentes a la dependiente, que relató que el sujeto no aparentaba más de 20 años, pero prefirió el anonimato por motivos de seguridad.
Señaló que al momento del asalto, el agresor portaba un arma cargada cargada.
Un poco más relajada, la víctima dice que "se sintió impotente, con rabia", ya que aunque no se llevaron mucho dinero, su vida estuvo en peligro y "pude morir".
Debido a la ola de delincuencia, varios propietarios de negocios nacionales y extranjeros, deciden vivir entre barrotes, con el propósito de estar más seguros en la zonas rojas del país.
Viven como presos para cuidar sus vidas, ya que las verjas son su único aliado para protegerse de los malhechores.
Eso ocurre en sectores como Torrijos Carter, Santa Librada, Monte Oscuro, Carrasquilla, entre otros.
Panamá América recorrió estos sitios. Camilo Velásquez, propietario de la abarrotería Amanda, en San Felipe, es uno de ellos.
Cuenta que tuvo que mudarse de El Chorrillo, precisamente por los abusos de los maleantes, quienes se apoderaban de las instalaciones para robar.
"La delincuencia ha aumentado.. no estamos seguros en el área", señaló.
La situación es igual de preocupante para Carlos Menéndez, otro comerciante que tiene dos años de tener un pequeño puesto en el sector de calle Novena Monte Oscuro, distrito de San Miguelito.
Asegura que no tiene vida propia en este negocio, por lo que exige más seguridad de las unidades policiales.
En algunos lugares del distrito de San Miguelito, aunque la realidad es la misma, prefirieron el silencio por temor a represalias.
Sin embargo, bastó con ver los hierros para saber lo que sentían.
Miguel García, jefe del departamento de seguridad ciudadana, manifestó que la Policía Nacional continúa con los operativos en zonas peligrosas.
García también indicó que los comerciantes deben evaluar el entorno donde levantan su negocio para mantener la seguridad de su empresa, ya que es una responsabilidad compartida.
Para García, sin la participación de la ciudadanía la labor se hace imposible.
Pero, ¿qué hacer cuando el asalto es un hecho? García recomienda no poner resistencia a los agresores, así como fijarse en las características faciales y vestimenta de los sospechosos, con el objetivo de identificarlos luego.
Además, las personas pueden llamar al 211-7000 y al 104 para poner sus denuncias.
Estadísticas de la PTJ indican un descenso del 20% en los índices de criminalidad durante el presente año. Para el primer trimestre del 2005 se habían perpetrado 41 homicidios, mientras que para este año en ese mismo periodo se han registrado 10 homicidios menos.


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242911
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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