Washington-El nuevo enviado especial del presidente William J. Clinton regresó a esta capital satisfecho de su visita a Panamá y con voluntad de promover un mayor acercamiento entre Estados Unidos y la república ístmica.
Durante un corto viaje a Panamá el pasado fin de semana, el enviado, Buddy MacKay, se convirtió en el primer alto funcionado que se reunió con el presidente Ernesto Pérez Balladares desde la ruptura de las negociaciones para el Centro Multilateral Antidrogas hace casi un año. También tuvo una cena con la presidenta electa, Mireya Moscoso, y miembros de su equipo, ni bien llegó a Panamá el jueves a la noche.
MacKay, un ex vice gobernador de Florida de 54 años que asumió sus nuevas funciones hace apenas hace dos meses, entregará un informe al presidente Clinton en el que le informará que el proceso de reversión de las tierras "se desarrolla en forma ejemplar" y asegura que quedará completado antes de fin de año en cumplimiento de los Tratados Torrijos-Carter, informó al corresponsal de El Panamá América .un miembro de su equipo
El informe asegura sin embargo que los trabajos de limpieza de los polígonos de tiro también están "al día" aunque el gobierno panameño le expresó su preocupación por lo que considera ha sido relativamente poco progreso hasta la fecha, según la fuente.
Por otro lado, el enviado insistirá en que la Casa Blanca decida lo antes posible quien deberá encabezar la delegación de Estados Unidos para el traspaso oficial del Canal que deberá ser entregado a las autoridades panameñas antes del 31 de diciembre de este año, según los Tratados Torrijos Carter de 1977.
En tanto, el embajador de Panamá Eloy Alfaro, quien asistió a la reunión entre MacKay y el presidente Ernesto Pérez Balladares dijo a su regreso a Washington ayer que se sentía "muy satisfecho" con los resultados de la visita del enviado personal de Clinton.
Alfaro confirmó que el mandatario panameño estará en esta capital del miércoles al viernes de esta semana para el encuentro del Círculo de Montevideo, un grupo fundado por el presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, dedicado al análisis de problemas económicos y sociales, pero señaló que no tiene ninguna nueva reunión planeada con MacKay u otro funcionario estadounidense..
"El programa del presidente Pérez Balladares está copado por las
actividades del foro del Círculo de Montevideo," declaró Alfaro en una breve conversación telefónica.
Según otras informaciones que llegaron a éste por conductos diplomáticos desde Panamá, la visita de MacKay, su primera misión oficial desde que fue nombrado asesor de Clinton y de la secretaria de Estado Madeleine Albright, causó buena impresión en los círculos oficiales en Panamá así como en el equipo de la señora Moscoso.
Tal como se había anticipado, el enviado felicitó a Pérez Balladares tanto por el "espíritu democrático" que caracterizó al reciente proceso electoral así como las reformas económicas favoreciendo al sector privado.
También elogió al pueblo panameño por el alto porcentaje, más del 76 por ciento de los votantes que acudió a las urnas, comparado con menos del 40 por ciento que recientemente ha participado en las elecciones presidenciales en Estados Unidos, dijeron las fuentes.
Francisco Sánchez, asesor del enviado especial, dijo que esperaba que MacKay entregara su informe al presidente Clinton y al Departamento de Estado "al finalizar esta semana", dependiendo un poco del programa del presidente quien por el momento se está concentrando en la crisis balcánica y los desastres naturales que azotaron Oklahoma y otros estados de la Unión.
"Lo interesante ahora será ver si MacKay logra convencer a los otros asesores de política internacional en la Casa Blanca que están absortos por la crisis de Kosovo y las relaciones con Rusia y China como su gran prioridad, que Panamá también requiere atención", dijo un alto funcionario del gobierno que pidió que no se revelara su nombre.
En un gesto interpretado como un esfuerzo por destacar su nuevo papel, el gobierno de Clinton está a punto de nombrar a MacKay como jefe de la delegación de Estados Unidos a la próxima Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se celebrará en Guatemala el próximo mes. El enviado especial asistirá a la reunión cumbre del organismo regional en reemplazo de la secretario de Estado, Madeleine Albright, quien está transando con la compleja y aparente interminable crisis de Kosovo.
Se espera que MacKay también se reunirá esta semana con Peter Romero, el secretario adjunto de Estado en función para el Hemisferio Occidental, pero nadie sabe a ciencia cierta si éste comparte el interés en un mayor acercamiento con el gobierno panameño en el mismo grado que el enviado especial.
Desde que Clinton hace cuatro años decidió crear el cargo de enviado especial para América Latina con el nombramiento de Thomas "Mack" McLarty, un ex-jefe político de la Casa Blanca y amigo personal del presidente, ha existido una difusión de responsabilidades que han añadido al sentimiento en los círculos latinoamericanos de que tras el final de la Guerra Fría la región "desapareció del radar de Washington".
Por ejemplo, aunque últimamente voceros del Departamento de Estado se mostraron renuentes en lo que corresponde a las celebraciones que organiza el gobierno panameño para celebrar la transferencia del Canal, MacKay propicia la idea de que Estados Unidos debe otorgarle la mayor jerarquía al acto.
"La transferencia del Canal es un símbolo de gran importancia no sólo para las relaciones bilaterales sino para nuestras relaciones con toda Latinoamérica", expresó a este corresponsal el pasado jueves, horas antes de iniciar su viaje.
Otra fuente oficial dijo que el enviado presidencial propuso el 10 de diciembre como una posible fecha para la ceremonia, considerando que la mayoría de los altos funcionarios que estarían involucrados en la delegación preferirían celebrar el Año Nuevo en sus casas y no estar en Panama el 31 de diciembre, la fecha oficial de la reversión del Canal y de las últimas bases militares a manos panameñas.
Sin embargo un influyente grupo de conservadores en el Congreso han iniciado una acalorada crítica al Departamento de Estado por la manera en que encararon las negociaciones sobre el CMA y por la escasa atención que prestaron a una petición enviada directamente a Clinton por parte de los líderes republicanos del Congreso instándole que mantenga abierta la Base Aérea de Howard hasta por lo menos fin de año para ver si Estados Unidos puede lograr un acuerdo con el nuevo gobierno para por lo menos activar las pistas para una "base de vanguardia" en la lucha contra el narcotráfico.