La compra de certificados fraudulentos por parte de docentes que aspiraban a ascender a mejores puestos dentro del sistema educativo empañó la moral y la credibilidad del sistema educativo.
Así lo reconoció el propio Ministerio de Educación cuando interpuso la denuncia criminal ante el Ministerio Público en contra de más de un centenar de educadores, administrativos y particulares presuntamente involucrados.
Se trató de la detección de más de 150 docentes a nivel nacional involucrados en la compra de certificados falsos expedidos por una red que operaba dentro y fuera del Ministerio de Educación.
Los certificados falsos llevaban el sello de la Universidad de Panamá y de universidades privadas.
La mayoría de los casos se presentaron en Panamá, Chiriquí, Colón y Bocas del Toro.
La denuncia fue presentada por la Asociación de Profesores de Panamá, que detectó que habían docentes que presentaron hasta 12 certificados por año, con una participación de 250 horas.
Esta situación es humanamente imposible, lo que levantó las sospechas del gremio magisterial. Además, se registraron casos de docentes que aplicaban hasta en 5 ternas diferentes a la misma vez.
La Fiscalía Anticorrupción, que investiga el caso, ha llamado a declarar a varios implicados.
La Universidad de Panamá envió al Ministerio Público la lista de los cursos para docentes que dictó, con el fin de que fuera cotejada con las presentadas por los educadores.