El procurador de la Administración, Óscar Ceville, responsabilizó ayer a su ex jefe de escoltas, Jorge Ábrego, de estar detrás de los “pinchazos” telefónicos en esa institución, y lo acusó intentar extorsionarlo, sin éxito, con unas grabaciones en el año 2008.
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“Torrijos designó a Eric Espinosa (ex secretario del Consejo de Seguridad) para investigar la situación y se concluyó que Ábrego hacía esto como un acto de desesperación, porque lo habíamos despedido, y no era humano proceder legalmente en su contra”, sostuvo Ceville.
El Procurador negó que haya ordenado “pinchar” y grabar teléfonos, ya que “es un cumplidor de la Constitución y la ley”.
Barrido electrónico.No obstante, admitió que contrató en el año 2005 a Ábrego -un ex agente del Servicio de Protección Institucional (SPI)- para realizar un “barrido electrónico” en su oficina.
Un barrido electrónico consiste “en la búsqueda sistemática de aparatos de espionaje activos, sistemas intrusos de captación de información informáticos, digitales, sistemas de escuchas y pinchazos telefónicos”.
El funcionario hizo estas revelaciones luego de que ayer Panamá América divulgó que en sus primeros meses de gestión se interceptaron y grabaron conversaciones telefónicas del personal de confianza de la ex procuradora Alma Montenegro de Fletcher, entre ellos, el hoy magistrado Víctor Benavides.
En los audios a los que tuvo acceso este medio, altos funcionarios de la entidad comentan desde favores personales hasta intimidades.
Panamá Américase abstiene a divulgar sus contenidos por tratarse de temas estrictamente personales.
Inconsistencias.Ceville dijo que el 28 de julio de 2005 destituyó a su ex jefe de escoltas, luego de que este colisionara un vehículo de la institución en horas de la noche “en estado de ebriedad por haber estado libando con algunos compañeros en una cantina del Mercado Público”.
“Este señor (Ábrego) colisionó el vehículo oficial y ni siquiera esperó un parte policivo y el auto sufrió serios daños”, apuntó Ceville.
Al ser preguntado cómo podía certificar que su ex jefe de seguridad estaba en estado de ebriedad si no hubo un parte policivo, el funcionario afirmó: “Los compañeros lo vieron tirado en el baño”.
Ceville dio a conocer un fragmento de una carta -que no mostró- en la que Ábrego le decía “... estoy ciento por ciento seguro de que existen personas que sí querrán negociar este maletín y su contenido, entre ellos, Montenegro de Fletcher y el hoy magistrado Benavides”.
Recelo.Ceville llamó la atención de que estas grabaciones salen en momentos en que la Procuraduría de la Administración, a través de su secretario, Nelson Rojas, está en un proceso judicial frente a la procuradora separada, Ana Matilde Gómez a quien, precisamente, se le acusa de “pinchazos telefónicos”..
El funcionario negó que estas revelaciones puedan provocar alguna afectación del proceso que adelantan contra Gómez y, según dijo, “nosotros seguimos haciendo nuestro trabajo”. Insistió en que es incapaz de asegurar que existe una relación directa con el caso de Gómez.
Más temprano, la Procuradora separada reaccionó sobre este tema y conminó al Ministerio Público a abrir una investigación de oficio, pues se está ante un “delito muy grave que debe ser investigado”.
"Cualquiera que escuche o que intercepte conversaciones no destinadas al público y fuera del contexto de una investigación penal, y ahora desde el 2007 sin la autorización de la Sala penal de la Corte Suprema de Justicia, está cometiendo un delito", advirtió Gómez.