"Como un cheque en blanco" calificaron varios integrantes de la Mesa de Salud, en la Concertación Nacional para el Desarrollo, la propuesta de financiamiento del Gobierno, para desarrollar un nuevo sistema de salud.
Tras la presentación de la propuesta, quedó la interrogante de hasta cuánto estaría dispuesto a pagar el Estado por atender a los no asegurados.
Ante esta inquietud, el segundo vicepresidente, Rubén Arosemena, argumentó que por mandato constitucional no se puede fijar una cifra.