Nación

Chilibreños relatan tragedia

Unas 93 familias resultaron afectadas, en Agua Buena, Caña Esperanza, San Vicente y Paraíso.


MELI de Rojas, tiene 10 años de vivir en San Vicente-Villa Patterson y jamás su casa se había inundado. Hoy no puede dormir, su sueño ha sido perturbado.
La lluvia que cayó este lunes fue suficiente para que la vivienda de Rojas simulara una isla en medio del océano. La soledad y el temor comenzaron a tomarla. Sus tres hijos estaban fuera de casa.
El reciente aguacero causó estragos en esta zona. Los vecinos atribuyen lo ocurrido a un muro que construyó un asiático, quien sólo dejó una pequeña cuneta.
Eran las 4: 00 de la tarde, cuando las familias se vieron obligadas a colocar la ropa, zapatos, cojines de los sillones y artículos de valor en un lugar seguro para que no se mojaran, pero por más intentos el fenómeno no les permitió mucho.
Las medidas que tomaron fueron imposibles, todo lo que con tanto sacrificio habían logrado comprar se perdió.
Los colchones, libros de los niños y las sábanas estaban empapadas de agua. Meli pasó la noche literalmente en vela y la escoba ha estado en sus manos desde entonces. Casi amaneció barriendo.
En el barrio su casa fue la única que se inundó, ya que es una de las más bajas. El agua llegó hasta la nevera, aunque afortunadamente se le salvó, pero los alimentos no corrieron con la misma suerte.
"Cada vez que llueve es la misma zozobra, tenemos temor de una desgracia", expresó mientras se agarraba la cabeza.
En un instante pensó que se iba a morir, pues el agua comenzaba a taparla. Mucha basura recorría el interior de su casa y luego gran cantidad de lodo se hizo dueño del lugar.
Otro percance aún más terrible pasaron los niños que empezaban a llegar de la escuela, a eso de las 6: 30 de la tarde. Sólo les quedó esperar que bajaran las aguas, quitarse los zapatos, y luego pasar por el lodo.
Luego de reunirse con las familias afectadas, la ministra de Vivienda, Balbina Herrera, señaló que analizan la posibilidad de reubicar a unas 12 familias del sector de San Vicente Nº 1, Sucre y otras comunidades aledañas al corregimiento de Chilibre, afectadas por el desbordamiento del río Agua Buena.
La ministra indicó que las familias son conscientes del peligro que corren viviendo en las riberas de los ríos y quebradas.
Para el próximo sábado se realizará una reunión en la Junta Comunal de Chilibre con la representante Lourdes Romero, el SINAPROC y Ministerio de Obras Públicas, con las familias afectadas.
"Las familias están concientes que tienen que mudarse, ellas saben que viven en áreas propicias a inundaciones y deben ser reubicadas, porque están dentro de la Cuenca del Canal, por lo que algunas que tienen capacidad de pago deben ser trasladadas a proyectos que se construyen en el área por parte del sector privado y a otras se les buscará soluciones de forma interinstitucional", puntualizó.
El SINAPROC y el Ministerio de Obras Públicas (MOP) prepararán un informe detallado de la situación en Chilibre, por lo que el traslado de las familias se planificará.
"Están en otro "win" (lugar)", afirmó "Javier".
Al cuestionarlo sobre la posible participación de "El Pentágono" en la muerte de Héctor Avila, aseguró que ellos no fueron los autores.
Sobre otras pandillas explicó que hay muchas que tienen amistad. Entre ellas están algunas de Curundú, Santa Marta, Santa Librada, La Chorrera, El Chorrillo (Límite) y Arraiján.
La desconfianza se apoderó de "El Pentágono" luego de la muerte de su líder Darío Guerrero, quien fue asesinado en marzo pasado.
Los 30 integrantes forman un grupo cerrado y en su mayoría son residentes de las calles 15, 16, 17 y 18 abajo del corregimiento de Santa Ana.
"Javier" dijo que no todos los hechos delictivos que se cometen en Santa Ana y alrededores son cometidos por "El Pentágono". Lo que hacen "es crear el morbo".
Sobre la investigación que abrió el Ministerio Público por pandillerismo contra la banda, el joven manifestó hay que "estar vivo con lo que venga".
Este medio pudo corroborar que es poco o nada lo que saben de la ley antipandillas. Nadie les ha explicado a los jóvenes las sanciones que se le aplican a los pandilleros. Lo único que saben es que las autoridades buscan a su líder "Orito".
Pero el aumento de pena no le preocupa a "Javier", con una mirada fría dijo: "no hay condena de 100 años".
¿No tienes miedo a caer preso? se le preguntó. "Normal, voy a pasar lo mío". De todos los delitos que ha cometido, de lo único que se arrepiente es el estar vinculado a un homicidio. Sobre este tema no quiso ahondar.


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240179
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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