Una nueva tragedia enluta a Bocas del Toro. Dos niñas de dos y seis años murieron tras registrarse un choque entre dos botes, uno de madera con un motor fuera de borda de 8HP y una lancha de fibra de vidrio con un motor de 25 HP.
A consecuencia de la colisión acuática perdieron la vida Irene Palacios, de dos años, quien murió una hora y media después del hecho, en el hospital de la Isla Colón, y Roxana Morales, de seis años.
Mientras tanto, el niño Manuel Ábrego, de 11 años, luego de ser estabilizado en el Hospital de Changuinola, fue trasladado ayer a las 10:45 p.m., en una avioneta, al Hospital del Niño, donde permanece recluido y es atendido por las severas lesiones que sufrió en el cráneo.
También resultaron heridos los pasajeros del bote de madera: Mireya Miranda, de 26 años; Rumilda Miranda, de 24; Avelino Morales, de 9; Ceferino Palacio, de 28, padre de la primera víctima, y el motorista, Celestino Muñoz.
Entre tanto, el capitán de la lancha de fibra, Willi Surgeon, resultó ileso, según el SINAPROC.
Según información suministrada por Gladis Concepción, directora regional del SINAPROC, el lamentable hecho se dio aproximadamente a las 8:30 p.m., cuando ocho personas a bordo del bote de madera regresaban de la iglesia, situada en la comunidad de Valle Escondido y se dirigían a sus casas, ubicadas en la comunidad de San Cristóbal.
La embarcación en que viajaban las familias fue embestida por la otra lancha que regresaba de la ciudad de Almirante, en donde había dejado algunos pasajeros, luego de lo cual su capitán salió hacia el mismo poblado que los religiosos.
Acusaciones.
Una medida tomada por la Autoridad Marítima de Panamá, el viernes, en la que suspendió las actividades de las dos empresas dedicadas a dar el servicio de transporte de Almirante e Isla Colón, fue la causante de este lamentable accidente, según Alirio Archibold, gerente de la empresa Bocas Marin Tours.
Archibold advirtió el viernes, que las autoridades estaban provocando que pequeñas embarcaciones que no reúnen los requisitos mínimos de seguridad empezaran a ofrecer el servicio, lo que podría provocar un accidente fatal, tal cual ocurrió.
“La muerte de estas dos niñas hay que sumárselas a las malas decisiones de este Gobierno, cerraron dos empresas serias y con trayectoria, y permitieron que de manera improvisada se brindara el servicio, provocando que varios hogares queden sumidos en el luto y dolor al perder a sus seres queridos de manera tan trágica y que fue advertida con tiempo”, dijo el diputado, Benicio Robinson, quien reiteró, que todo se debe a la persecución que tienen contra él por ser PRD.
Por su parte, Rolando Robinson, propietario de Taxi 25 calificó la actuación de los funcionarios de la AMP como una persecución política, pues su hermano es el diputado del PRD, Benicio Robinson.