@AdielBonillaM
La tradicional visita de los medios al Mercado de Mariscos, por el inicio de la Cuaresma, fue aprovechada por los comerciantes del mismo para denunciar un problema latente: los efectos negativos que les ha traído la ciclovía con el cierre de la Cinta Costera.
Y es que la poca afluencia de compradores que hubo el Miércoles de Ceniza no parecía ser la principal preocupación.
“Como podrán ver, no hay tantos compradores como en otros años, pero esperamos que las ventas mejoren en las semanas que dura la Cuaresma”, dijo a Panamá América uno de los comerciantes, quien indicó que los 70 dólares de impuesto diario que les cobran son todo un desafío.
En tanto, Osvaldo Tejada, vocero de los vendedores, manifestó que su principal preocupación son los cierres de la Cinta Costera que se vienen dando todos los domingos por la ciclovía, de 6:00 a.m. a 12:00 m.d.
“Antes de esta iniciativa del alcalde Blandón, los domingos eran nuestros mejores días de venta, ahora son paupérrimos”, denunció el comerciante.
El decreto alcaldicio cierra parcialmente la Cinta Costera, lo que afecta el ingreso en auto al Mercado de Mariscos los domingos.