"YO prometo por mi honor hacer cuanto de mí dependa para cumplir mis deberes para con Dios y la Patria, ayudar a mi prójimo en toda circunstancia y cumplir fielmente a la Ley Scout", es la promesa que renovaron los miembros activos y los que algún día pertenecieron al Movimiento Scout de Panamá.
En un campamento en la vía Transístmica, a las 8:00 a.m. del pasado 1 de agosto, reiteraron su compromiso de servir a la humanidad y estar "siempre listos".
Luego de finalizada esta renovación de promesa en conmemoración de los 100 años de fundación de este movimiento mundial, los Scouts desalojaron el campo deportivo, tras cumplir compromisos adquiridos previamente con la Universidad de Panamá (UP).
José Sánchez Valdeolibar, presidente de la Asociación Nacional de Scouts, indicó que hay más de 500 mil personas que han estado en la organización, es decir, que han experimentado las bondades del programa en su personalidad.
En horas de la tarde del martes 31 de julio, fue encendida la Flor de Lis, símbolo emblemático del Movimiento Scout en todo el mundo.
"Es una "situación romántica para conmemorar esa luz que nos ha alumbrado durante 100 años y esperamos que ese fulgor se mantenga durante 100 años más", manifestó Sánchez Valdeolibar a Panamá América.
El campo de juegos de la Universidad de Panamá fue sede del campamento del Movimiento Scout, con el cual se conmemoraron los 100 años desde que lord Badden Powell realizó el primer campamento en Inglaterra.
Esta actividad reunió a 700 campistas, entre niños y jóvenes, procedentes de Chiriquí, provincias centrales, Penonomé, Panamá y Colón, dijo Sánchez Valdeolibar.
Era evidente lo divertido que resultaba esta actividad para los niños, en la que disfrutaron de días soleados y otros lluviosos, propios de nuestro cálido país.
Observar tantas carpas instaladas resultaba una vista interesante, y poco común, para los que transitaban por la vía Transístmica, frente al Complejo Hospitalario Metopolitano de la Caja de Seguro Social (CSS).
Durante esta concentración se efectuaron actividades de integración, que es el campamento en sí, en el que se practicaron juegos, desarrollo de habilidades, levantamiento de carpas, y pruebas con relación a textos técnicos-educativos.
El Movimiento Scout de Panamá fue el primero en Centro y Suramérica, y es uno de los más antiguos del mundo, encontrándose dentro de los primeros 20 países que iniciaron con el escultismo de Baden Powell.
Más de medio millón de panameños han pasado por las filas del escultismo, destacándose miles de figuras públicas y profesionales que han dado lo mejor, sin esperar nada a cambio, siguiendo la regla de vida de los scouts.
Durante la renovación de la promesa todos los que fueron scouts alguna vez en su vida, se apersonaron con su pañoleta, bordón, banderines, condecoraciones o cualquier símbolo scout que han conservado.
Cien años de aprendizaje
Las fogatas y vigilias en conmemoración de la fecha, se efectuaron, simultneamente, en todo el mundo.