Nación

Cien años de comparsas y alegría

A lo largo de la centuria republicana, el pueblo panameño exterioriza su idiosincrasia en la fiesta del rey Momo.


Una de las festividades más importantes en el calendario cultural panameño son los carnavales. Por cuatro días consecutivos la población panameña se sumerge en bailes, comparsas, murgas, agua que se derrocha, reinados y alegría.
El carnaval panameño tiene múltiples caras, desde la que recuerda la tradición más auténtica de la nacionalidad a través de bailes, trajes típicos, música y tamborito; otro rostro del carnaval es el movimiento económico que genera sumas millonarias al comercio local; también hay una cara grotesca del carnaval, sinónimo de excesos debido a que un alto porcentaje de la población se dedica a consumir bebidas embriagantes y a protagonizar espectáculos públicos a través de tarimas que muestran a una juventud víctima de los excesos del consumo de alcohol y otros estimulantes.
Se trata de una de las festividades más esperadas por un alto porcentaje de la población que permite una vía de escape a los problemas generados por la crisis socioeconómica y hoy por hoy al borde de una guerra mundial de impredecibles consecuencias.
Pese a esta situación, Panamá conmemora el Carnaval del Centenario en medio de una de las crisis socio-económicas más serias de su historia y que directamente ha repercutido en el brillo que las festividades han generado en el transcurso de las décadas.
Rubén Morán, encargado del comité de comparsas del Carnaval de la Junta de Carnaval de la Capital, indicó que están registradas 16 comparsas nacionales y del extranjero y se esperan otras provenientes de Puerto Rico, México, Nicaragua.
Con relación a los premios que se otorgan a los ganadores de las comparsas, Morán dijo que se entregarán cuatro (4) premios de B/. 2,500 a la mejor representación. Los premios serán entregados el propio martes de carnaval en la tarima de la reina. Cada día se destina a un tema diferente: ayer sábado fue el día de la fantasía y se le dedicó a la niñez, hoy domingo es para las comparsas y el folclore, de manera tal que las murgas y la música resalten el traje nacional. El lunes se lucirán los trajes de la noche de coronación de la reina y el martes se promueven los concursos de disfraces.
Según Morán, para garantizar el orden en los carnavales se ha logrado que las integrantes de las comparsas firmen una Carta de Entendimiento, es decir, se tiene organizado el orden de salida y lugares de recorrido para que todo transcurra con normalidad.
Un total de 18 comparsas han sido debidamente registradas en la Junta Comunal de Bella Vista que preside Julio T. Crespo, quien coordina la Junta de Carnaval 2003. Entre algunas de las murgas participantes están Los caribeños, Los Hippies, Los Originales, Los Alegres Soneros de San Pedro, Escuela de Danzas Antillanas, Los Isleños, Los Campesinos de Bocas del Toro, Los Jamaiquinos. De igual forma se espera la presentación de compositores internacionales de Puerto Rico, México, Nueva York, Nicaragua y Costa Rica.
Otra de las atracciones de este año lo constituye la participación de la comparsa Los Campesinos de Bocas del Toro, la que se ha organizado desde su provincia para estar en el carnaval capitalino. De igual forma, participarán las agrupaciones de los homosexuales. Su vocero, Yamal Lloyd, manifestó que este año se espera la afluencia de aproximadamente 700 "gays" de la región, quienes acudirán al carnaval por el atractivo que representa su participación, algo único en el área centroamericana.
La participación del gobierno central es muy reducida y se ha reportado la asistencia del Ministerio de la Presidencia y la Caja del Seguro Social. Según indicó Ana Lida García, se ha trabajado arduamente para garantizar la novedad y escenas alusivas al Centenario que permitan a la ciudadanía recordar las principales páginas de la historia patria panameña a través de carruajes nunca antes vistos. Hoy domingo, día destinado al folclore, se llevarán a cabo vistosas cabalgatas con finos caballos de paso.
Cálculos de la Junta de Carnaval de la Ciudad de Panamá indican que se requiere alrededor de dos millones de balboas para que la festividad tenga el realce que en otras épocas la distinguió. Sin embargo, la organización ha recibido del gobierno central el aporte de B/. 400 mil, el resto de los fondos se logra por autogestión y mediante el aporte de la empresa privada.
Representantes de varias empresas y comercios de la localidad informaron que en otros años el apoyo de la iniciativa privada ha sido mayor, porque la situación del país era favorable y los negocios reportaban buenas ganancias. Sin embargo, muchas empresas han cerrado sus negocios y otras se encuentran al borde de la quiebra y del cierre de operaciones, razón por la cual se les resulta imposible apoyar con la compra de anuncios, la donación de equipos, comidas, bebidas, ropa y todos los insumos que se requieren para desarrollar con gran vistosidad los carnavales. Eso explica a juicio de los entrevistados, que la mayoría de la población prefiera dirigirse a Las Tablas, Penonomé, las playas y otros sitios de gran interés turístico, donde la vistosidad es mayor.
Uno de los mayores atractivos de los carnavales son los carros alegóricos, que constituyen en sí una mediana empresa que agrupa a diseñadores gráficos, pintores, ebanistas y artistas que diseñan escenografías para cada entidad pública o privada o para las propias reinas.
Ricardo Vergara, empleado de la empresa Deco Lage, con oficinas ubicadas en Río Abajo y con una amplia trayectoria en el diseño artístico, destacó que el trabajo para diseñar un carro alegórico es de aproximadamente dos meses; participan en la empresa 25 y hasta 30 personas. Un carro alegórico varía en su precio, los más vistosos alcanzan hasta los B/. 30,000. Los materiales básicos son el hielo seco (hay una empresa de producción local). Agregó que se consume en grandes cantidades pintura, perlas doradas, telas brillantes, lentejuelas, plumas importadas de aves exóticas.
El grado de especialización alcanzado por la industria decorativa es notoria. Por ejemplo, los personajes elaborados con hielo seco tienen movimiento; además, se le agregan fuentes de agua y toda la escenografía es montada sobre un remolque que le permite movilizarse con fluidez. Los temas más solicitados son fantasías árabes y escenografías del centenario. Este decorador destacó que las escenografías elaboradas por la empresa antes mencionada son las que todos los años se ganan los premios de los desfiles de Navidad.
Una de las empresas que va a participar de forma notoria es el Banco HSBC, cuyo personal de mercadeo informó que el objetivo de participar en el Desfile de Carnaval el martes 4 de marzo es apoyar el turismo de Panamá. El carro alegórico del banco tiene el motivo de "Las Mil y una Noches" y es el escenario de jardines de un palacio árabe, lleno de aves exóticas y con vistosas fuentes de agua. Además, se podrá observar al Genio de la Lámpara Maravillosa en un escenario de alfombras mágicas y camellos. Las princesas y demás personal que participa en el carro alegórico son las reinas del banco HSBC.
Una de las murgas capitalinas más sobresalientes son Los Alegres Soneros de San Pedro. Tal como lo indica su actual presidente, Miguel Coattle, la comparsa está integrada por 200 personas. Cabe destacar, que la composición del grupo es muy heterogénea y va desde un albañil, músicos, profesores, médicos, hasta árbitros. En su mayoría los integrantes de la murga son residentes de la barriada de San Pedro. La iniciativa comenzó desde 1976 como una respuesta colectiva para entretenerse en la barriada, entusiasmar a los talentos locales y lograr canalizar recursos hacia las propias necesidades de la comunidad.
Organizar una comparsa requiere de práctica constante. Tal como lo señala el dirigente comunitario, se trabaja intensamente los sábados y domingos por muchas horas. El estilo de este año será samba y salsa estilo caribeño. Con gran satisfacción Coattle aseveró que el apoyo recibido proviene del legislador Elías Castillo, del representante Sergio Gómez y Américo Martínez. De los premios ganados el año pasado se ha podido ahorrar para pagar los gastos de transporte, los instrumentos musicales, los uniformes, la bandera, el carricoche y demás materiales que se requieren para hacer posible la presencia del grupo en los cuatro días del carnaval.
Con mucho entusiasmo algunos directivos de la murga prometieron que iban a desafiar las declaraciones del representante Julio Crespo, quien afirma que las comparsas extranjeras eran las que iban a "enseñarle a los panameños" . Al respecto Coattle manifestó:"Somos nosotros los que vamos a dar clases de cómo se hace una buena murga".
La labor de dirigir una murga no es sencilla, indicó el dirigente. Durante los meses previos al carnaval deberá dedicarse a comprar telas y materiales, conseguir apoyo de la empresa privada. Nos hemos mantenido siempre en el primero y segundo lugar, manifestó con muestras de evidente emoción. La presencia de la murga ha significado una posibilidad para integrar a la comunidad. Se ha logrado rescatar el parque y preservar la cancha de fútbol. Es ahí donde practicamos los integrantes de la murga; además de los deportes, es un sitio de encuentro comunitario, detalló.
En años anteriores la situación era mejor, advirtieron los directivos. Por ejemplo, cuando la junta fue presidida por Ricardo Mangravita, los premios llegaron a B/. 20,000. Participamos porque nos gusta, pero tenemos que conformarnos por la situación que atraviesa el país, por lo que le solicitamos el apoyo a la comunidad, especificó Coattle. Este año esperamos ganarnos el primer lugar, vaticinó. "Nos hemos preparado durante varios meses para quedar en primer lugar".
"Con la formación de la República y el progreso del país las cosas cambiaron. En 1910, gracias a la iniciativa patriótica del Diario de Panamá, que por entonces estaba en pleno auge y gozaba de las simpatías de todo el público y a gestiones anteriores de Don Guillermo Andreve, don Juan Antonio Henríquez y otros ciudadanos, se resolvió prohibir las mascaradas en los días patrios y, en cambio, organizarlas para la época de Cuasimodo. El mismo diario proclamó reina de las fiestas a Manuelita Vallarino.
El entusiasmo que se despertó en la capital fue mayúsculo. Todos los gremios, círculos y todas las colonias extranjeras, principalmente la española y la italiana, se entregaron con fruición al vasallaje de la preciosa doncella, rindiendo cumplido a Momo.
Aquéllos fueron unos carnavales regios, magníficos. Calles, balcones y plazas estaban decorados con arte y gusto y el desfile de carrozas alegóricas, de comparsas y mascaradas que se efectuó el martes a las cuatro de la tarde en la Avenida Central, fue un desborde de alegría, cultura y buen gusto que resistía ventajosamente la comparación con las fiestas análogas de Europa que tienen fama proverbial", así reseña Guillermo Colunje citado por Guillermo Andreve en la publicación "Breve Historia del Carnaval" .


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111928
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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