El año pasado, a unos 1,500 panameños les fue detectado tuberculosis, según revelan las estadísticas del Ministerio de Salud (MINSA), siendo las regiones indígenas donde más casos se registraron.
La tuberculosis se presenta como una enfermedad que aqueja principalmente a las personas que viven en extrema pobreza, en hacinamiento y donde la humedad impera.
El consultor internacional, Antonio Marrero, del programa de Tuberculosis por la Fundación Damián de Bélgica, explicó que el síntoma fundamental es la tos por más de 14 días, y es necesario tratarla para cortar la cadena de transmisión. Este padecimiento ataca específicamente los pulmones, aunque también puede llegar a otros órganos.
La Organización Mundial de la Salud está promoviendo en todos los países la estrategia de Tratamiento Acortado Estrictamente Supervisado (TAES), con lo cual se está promoviendo que se diagnostique en todos los pacientes que padecen la enfermedad y se curen en un 85 por ciento.
En Panamá la Fundación Damián de Bélgica otorgó apoyo técnico y recursos para diagnósticos, en zonas de difícil acceso como las áreas indígenas, donde se ha dado un incrementado la enfermedad, explicó el doctor Antonio Marrero.
Indicó que cada año se enferman de tuberculosis 8 millones de personas en el mundo de las cuales dos millones mueren.
La doctora Cecilia de Arango, coordinadora del Programa Nacional de Tuberculosis del MINSA, indicó que en nuestro país las poblaciones por edad más afectadas son principalmente la de 20 a 45 años.
De estas, las comarcas Kuna Yala y Gnobe Bugle han presentado una alta incidencia de casos, las mismas tienen elementos desfavorables, el problema cultural de migración y desnutrición en su población, así como el hacinamiento.
Ante la migración constante de los Gnobe Bugle quienes no terminan los tratamientos controlados, la situación se ha tornado un tanto difícil para las autoridades de Salud.
Las cifras del 2003 indican que Bocas del Toro presentó un total de 113 casos, Colón 277, Veraguas 98, Kuna Yala 59, San Miguelito 185, Panamá Oeste 110 y Panamá Metro 354.
Otro de los sectores afectados es la población penal, el año pasado en las cárceles del país fueron detectados 103 reos con la enfermedad; de estos, 10 presentaron recaídas y 18 padecían del VIH.
En Panamá permanecen 11, 467 internos a nivel nacional, en los 19 centros penales, 13 cuentan con médicos, 10 de estos tienen toma de muestras para diagnosticar la enfermedad y sólo 7 cumplen con la estrategia TAES.
Señaló la doctora Cecilia de Arango que los pacientes con tuberculosis en cárceles en su fase inicial pasan el proceso en las clínicas penitenciarias para evitar el contagio a otros reos, un logro efectuado por el MINSA.
El centro penitenciario La Joya es la que presenta la mayor cantidad de casos a nivel nacional. En el 2004, se han detectado 12 personas con la enfermedad.
Actualmente, aunque la tasa de mortalidad es de al menos 6 personas por 100 mil habitantes, los expertos aseguran que las cifras en el área indígena son comparables a las de Africa.
El MINSA ha invertido dentro de su presupuesto al menos 38 mil balboas en medicamentos para suministrar y comprar los insumos necesarios para atender los tratamientos de la enfermedad.
Hoy se celebra a nivel mundial el Día Internacional de la Tuberculosis, por lo que se hace necesario detectar al enfermo y ponerse en tratamiento, porque un enfermo sin tratamiento puede morir.