Unos 56 niños que recibían su desayuno en el comedor infantil San Agustín, en Chitré, se quedaron sin este apoyo; luego que los amigos de lo ajeno asaltaran dos veces este centro de ayuda.
“Con dolor en el alma hemos tenido que cerrar el comedor”, dijo la señora Enelda de Corro, promotora de esta obra.
Explicó que en la primera ocasión se llevaron el tanque de gas, que después de varias diligencias se logró recuperar y recientemente se robaron los calderos donde cocinaban.
Manifestó que ante la falta de estos enseres indispensables y la constante amenaza de los ladrones, decidieron cerrar el lugar por este año.