Nación

Cierre con mano dura


El último presidente del milenio, Mireya Moscoso, definitivamente que será recordada más, por las medidas que tomó al finalizar su gestión.
A diferencia de sus antecesores en la era democrática, el arnulfista Guillermo Endara y el perredista, Ernesto Pérez Balladares, Moscoso terminó su mandato ocupando las primeras planas de los periódicos de Panamá y el extranjero, por sus polémicas medidas de última hora.
Y hasta las encuestas que fueron muy duras con la arnulfista, demostraron que sus acciones de "Mano dura" contra la delincuencia fueron bien vistas por la opinión pública. A pesar de que Mireya, como le llamaban comúnmente, no quiere volver a la Presidencia, todo indica que su vida política no termina con su salida del solio presidencial.
Mireya Moscoso terminó sus últimos días de mandato en medio de una tormenta local e internacional. El indulto a los cuatro cubanos-americanos condenados en Panamá por tratar de asesinar al mandatario cubano, Fidel Castro, no sólo creó una crisis con Cuba, sino que motivó severas críticas internacionales y de grupos locales.
La mandataria sorprendió a la opinión pública, además, con una explicación superficial del uso de las polémicas partidas discrecionales.
Durante casi toda su gestión, la arnulfista fue criticada por el hermetismo con que manejó el uso de esta partida, y a pesar de esta situación mantuvo su decisión de que únicamente revelaría en qué se utilizó este dinero cuando abandonara el poder.
No obstante, la explicación somera que brindó Moscoso, la presentación en conferencia de prensa de una parte de las personas que se beneficiaron de esta partida y las lágrimas de la jefe del Ejecutivo no fueron suficiente para callar las críticas sobre este tema.
Pero el final del mandato de Moscoso no fue diferente al de sus antecesores. En el ocaso de su gestión la primera mujer en ocupar la Presidencia de la República, quedó prácticamente sola y en público sólo se le vio acompañada de sus más allegados funcionarios.
Incluso en la Asamblea Legislativa naufragaron sus polémicos proyectos de ley denominados "Mano dura" que buscaban contrarrestar el alto índice de delincuencia existente en el país, con iniciativas que aumentaban a 20 años la pena de prisión para los menores que cometieran delitos graves, instauraba la cadena perpetua y endurecía las condenas a los que portaran armas de fuego de manera ilegal.
Los legisladores de la bancada oficialista desatendieron en varias ocasiones los llamados de la gobernante para que asistieran a la Asamblea a respaldar estos proyectos.
No obstante, a pesar de este fracaso, una encuesta efectuada por la firma CID/Gallup para El Panamá América y Medcom demostró que Moscoso será recordada en forma positiva por dos acciones adelantadas en el fin de su mandato: los proyectos "Mano dura" y el inicio de las negociaciones para la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
Estas dos medidas permitieron que la presidenta remontara un poco los bajos niveles de popularidad que mantuvo durante gran parte de su mandato.
Moscoso subió 16 puntos en sus evaluaciones positivas y remontó a los niveles que tenía en septiembre del año 2002.
Al culminar su gestión la mandataria tomó otra decisión que fue bien vista por un importante sector de la sociedad panameña: firmó una resolución en la que el Estado panameño se declara culpable de las más de 100 desapariciones y muertes acaecidas durante la dictadura militar.
La medida involucra no sólo el pago de más de medio centenar de millones de dólares en indemnización a los familiares de las víctimas, sino la inclusión de programas escolares que hablen de la lucha contra la dictadura militar, monumentos a los caídos, una reparación judicial, la imprescriptibilidad de los casos, la declaración de delitos de lesa humanidad y que el Estado pida disculpas públicas.
La decisión fue notificada a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Moscoso puso el pie en el acelerador en los últimos días para inaugurar una obra polémica como el segundo puente sobre el Canal, el cual aún no puede ser utilizado porque sus accesos no están terminados. Otra obra que para el Gobierno de Moscoso es muy representativa es la construcción del nuevo Hospital Santo Tomás.
La jefe del Ejecutivo completó este proyecto la semana pasada con la inauguración del nuevo edificio de maternidad del Santo Tomás.
Esta obra recibió el apoyo del Club Activo 20-30 y del Gobierno de Taiwan. El equipamiento total de la maternidad ascendió a un costo de 9.2 millones de dólares.
El legado de Moscoso tuvo sus altas y bajas, sólo el tiempo dirá si la primera mujer en ocupar la silla presidencial ocupará un lugar privilegiado en la memoria de los panameños.


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166071
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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