UN enfrentamiento de insospechadas consecuencias se está produciendo entre los padres de familia del Centro de Orientación Infantil (COIF) y los directivos de la Caja de Seguro Social (CSS). Todo a raíz del cierre definitivo del local, mañana.
El conflicto se agravó aún más cuando la junta directiva de la CSS reveló en un comunicado que la institución era la que pagaba el consumo de agua, luz y teléfono del centro, por un monto de B/.68 mil anuales.
El documento hace hincapié que la institución asumía el canon de arrendamiento del local que alberga al COIF, el cual se estima en un monto de B/.32 mil anuales.
A su vez, plantea una serie de irregularidades cometidas por directivos del COIF.
Esto evidentemente causó malestar entre los padres de familia, que reiteraron que no saldrán del local, pues ahora "entienden" que para la junta directiva de la CSS el COIF representa un gasto muy oneroso y por lo tanto, debe cerrar sus puertas.
En vista de ello, se espera que desde mañana los padres de familia intensifiquen las acciones de presión, para lograr que el local sea reubicado en un lugar seguro y cómodo para los niños.