Más de 50 restos humanos serán enterrados en fosas comunes en el Cementerio Municipal de Santiago, debido a que los cadáveres no fueron reclamados por sus seres queridos durante los últimos 12 años.
Concepción Ábrego, jefe de Servicios generales del Municipio, explicó que hay muchas osamentas abandonadas, lo que se convierte en un problema por la falta de espacio.
Manifestó que se dará un plazo para que se hagan los trámites y puedan cancelar y reconocer a los familiares.