Este vehículo con placa única 540632 presentaba condiciones físicas precarias como llantas lisas y carrocería torcida, sin embargo, tenía la calcomanía de revisado del año 2002.
Frente a esta situación, la ATTT extendió una citación, tanto al propietario de la unidad y al representante o dueño del taller Reparaciones Diesel Jimmy S.A. para que explique cómo se aprobó el revisado a ese vehículo.
La Dirección General de la ATTT realiza operativos sorpresas para sacar de circulación a los vehículos chatarras que circulan en las diferentes vías del país, por lo que hace un llamado a los propietarios de talleres autorizados a brindar el servicio de revisado, para que eviten ser sancionados con multas respectivas o la cancelación de la concesión.
El subdirector de la ATTT, Ernesto Torres, estuvo a cargo de la operación ayer, en la ruta que presta el servicio a los moradores de Vacamonte, donde se detectó además que cuatro vehículos se dedican a prestar el servicio de transporte público de pasajeros sin ningún tipo de autorización por parte de la ATTT.
Los propietarios de los vehículos fueron sancionados con la infracción correspondiente en el artículo 160 del Reglamento de Tránsito.
El servicio de transporte de pasajeros a la comunidad de Vacamonte es cubierto por 34 buses, de los cuales se inspeccionaron veinticinco.
Gutiérrez, que está jubilada, utiliza dos tipos de insulina (rápida y lenta), y recordó que en el mes de abril pasado, recorrió varias farmacias, incluso fue hasta La Chorrera y no encontraba la insulina rápida.
“En el Seguro Social me dijeron libremente que tenía que comprarla y si uno se siente mal, entonces hay que buscarla aunque tenga un precio alto para nosotros”, anotó.
A Gutiérrez el frasco de insulina no le dura porque lo usa en la mañana, la tarde y en la noche, además de una pastilla que le dan en la CSS, y que afortunadamente no ha tenido que comprarla en las farmacias privadas.
“Me dan dos recetas, dos frascos de insulina rápida y dos de insulina lenta, pero en el expediente queda que me dieron cuatro, pero cuando voy a la farmacia, no hay. Entonces te ponen en la receta que vence en un mes, período en el que uno se cansa de ir hasta Chepo, y no hay, pero te anotan en el expediente que te la dieron”, dijo Gutiérrez.
Añadió que inclusive, en la CSS le dan al paciente los teléfonos de las distintas farmacias de la entidad (San Miguelito, Cerro Batea o San Francisco), pero en ninguna hay. Para el subjefe a nivel nacional del Programa de Atención de Adultos de la Caja de Seguro Social (CSS), Eduardo Dominici, la causa de la falta de medicamentos para los diabéticos en las farmacias de la institución se debe en gran medida a que estos productos se compran en forma programada.
“A manera de ejemplo, si la proyección anual es de mil pacientes se compran los medicamentos para este número de personas, pero resulta que al transcurrir el año, la cifra de enfermos por diabetes sube a mil trescientos y se genera la escasez”, indicó Dominici a El Panamá América.
Otra causa pudiera ser la compra de medicamentos genéricos más baratos, que los pacientes al no sentir que los mejora, no los usan y posteriormente tienen recaídas.
Dominici recordó que quienes deciden la compra de medicinas en la entidad son los miembros de la Comisión Nacional de Medicamentos.
Explicó que actualmente la diabetes es considerada una epidemia en salud, con una tendencia mundial de crecimiento de la enfermedad. En Panamá, no se tiene cuantificado cuántos enfermos hay, pero se estima que del total de habitantes en el país, un 5 a 7% es diabético, de los cuales, de 2 al 5 % utilizan insulina.
Hay dos clases de pacientes diabéticos, los que no usan insulina y los que sí. Se considera una enfermedad completa porque tiene cuatro fases: 1) Promoción -riesgo de diabetes- 2) Prevención -trabajo con familias- 3) Recuperación -enfermedad avanza rápida o lenta- y 4) Rehabilitación -cuando se corta una pierna por gangrena, el paciente tiene que hacerse diálisis por riñones afectados, tiene que ser operado de la vista, problemas de corazón, la piel o úlceras. La prevención implica que si hay un diabético en la familia, todos deben hacer la misma dieta, ya que la enfermedad es “hereditaria”. Se requiere un estilo de vida saludable (alimentación adecuada).
Según Dominici, la tercera (recuperación) y cuarta fase (rehabilitación), son las más caras para su tratamiento, ya que el paciente tiene que tratarse con insulina y no con pastillas.
Hay tres tipos de insulina: 1) rápida- en menos de dos horas baja el nivel de azúcar, se usa en urgencias- 2) intermedia - es para pacientes controlados, dura entre 8 a 12 horas- 3) lenta - dura entre 24 a 36 horas-.
La insulina se inyecta ya sea en el abdomen, muslo, brazo, siendo recomendable que después que un paciente pase los 50 años lo haga un familiar, ya que tienden a tener problemas de mala visión. Las jeringuillas que utilizan deben ser desechables y tienen un costo superior a los 10 balboas la caja de cien unidades.
El nivel de glucosa en las personas debe ser entre 80 y 110 en ayunas, o por debajo de 200 si se mide dos horas después del desayuno, de lo contrario la persona es diabética.
Además de los varios tipos de insulina, los pacientes diabéticos tienden a utilizar los siguientes hipoglumeciantes orales: Glibendamida (5 mg), Glicazida (80 mg), Metformina (500 mg y 850 mg) y Gliburide (2 mg y 4 mg).
Los pacientes de diabetes, muchos de ellos miembros de la Asociación Panameña de Diabéticos (APADI), son del criterio de que las autoridades gubernamentales deben darle un poquito más de apoyo, ya que cada día se dan más casos de la enfermedad en el país.
Se recuerda que sin insulina, la persona puede morir a las cuatro horas porque sube la glucosa hasta 400 ó 500, teniendo que ir de inmediato a un cuarto de urgencia, si no hay, corre peligro de muerte.