Leonardo Jordán es uno de los mejores serigrafistas de Panamá, además de un buen pintor. Algunas de sus obras engalanan enmarcadas las paredes de la oficina administrativa de la Ciudad del Niño, en La Chorrera, en el área de Panamá Oeste.
Con orgullo propio del mejor padre, el director de esa organización las muestra a los visitantes. ¿Por qué? ¿Qué tienen en común la Ciudad del Niño y Leonardo Jordán? Mucho.
El fue el primer egresado de ese centro para niños con problemas económicos y sociales, cuyas familias, aunque lo deseen, no pueden proporcionarles todos los recursos de salud, alimentación, vivienda digna y educación, necesarios para gozar de una vida plena. Hoy es un profesional que ha conformado su propia familia.