El constitucionalista Silvio Guerra consideró que la participación ciudadana en los procesos electorales, sin necesidad de estar inscrito en un partido político, sigue siendo un punto importante en el proyecto de reformas electorales. El proyecto de reformas electorales aún está en el Ejecutivo y se espera que en los primeros días de este mes sea enviado a la Asamblea Legislativa.
Para Guerra, quien participó en el programa "Enfoque" que se transmite a través de Canal 4, es necesario purificar los torneos electorales dándole mayor participación ciudadana en la determinación, realización y ejercicio del voto.
Indicó que si lo que se desea es fortalecer esta democracia panameña a través de las reformas electorales, debe dársele mayor participación a los panameños no inscritos en partidos políticos, permitiendo la libre concurrencia de los votantes y la libre postulación para cargos de presidente y vicepresidentes de la República, como acontece con los gobiernos locales.
La Constitución Nacional no expone como requisito que los ciudadanos pertenezcan a un partido político para ser elegido, sin embargo, el artículo 193 del Código Electoral determina esa condición.
En otro aspecto, Guerra señaló que las primarias constituyen un ejercicio previo o preliminar de democracia a nivel de los partidos políticos y por tanto estimó que deben respetarse.
Por otro lado, Guerra manifestó que a raíz del caso de los plásticos para confeccionar cédulas que fueron manejados en forma irregular, no se puede permitir que salgan voces a aupar una especie de postergación de las elecciones del año 2004.
En el programa televisivo "Enfoque", Guerra advirtió que cuando salen algunos a solicitar la renuncia de los magistrados del Tribunal Electoral, no sólo se afecta la institucionalidad, sino también a la propia democracia panameña.
Guerra señaló que este caso afecta la credibilidad de la actual cédula, por lo que cree que hay una especie de síndrome del pueblo panameño a exigir respuestas más concretas y convincentes.
De acuerdo con Guerra, esto no es nuevo, ya que a mediados de la década del 90 se conoció de las denuncias sobre falsificación de las cédulas de identidad personal y recordó que los tribunales panameños de modo aislado, han llegado a conocer de más de dos o tres casos en donde ciudadanos panameños conectados con extranjeros vendían cédulas falsificadas. Advirtió que aquí no está en juego sólo la identidad personal, sino también la identidad nacional.