Desde una silla de ruedas y con lágrimas en sus ojos Kathia Guerra revivió aquel fatídico 21 de enero cuando cruzaba la avenida Ricardo J. Alfaro con su hijo Giovanni Murillo y un auto BMW blanco los atropelló y acabó con su felicidad.
Aún convaleciente de sus heridas, sin poder ponerse en pie, con visibles cicatrices en su brazos y piernas, Kathia participó de la diligencia de reconstrucción del accidente en el que murió su hijo. Poco es lo que recuerda y con voz casi inaudible dijo que sólo quiere justicia para quien le arrebató a su primogénito.
"Me estoy recuperando físicamente, pero estoy destrozada por dentro. Ni todo el dinero del mundo podrá devolverme a mi hijo y espero que las autoridades hagan su trabajo", indicó Kathia.
Transportada por sus familiares, Kathia volvió a cruzar la calle por la línea de seguridad que no la pudo proteger ese día y desde donde el cuerpo de su hijo fue lanzado a varios metros de distancia por el fuerte impacto.
Durante la diligencia, la testigo Marisol Murillo, quien también se disponía a cruzar la calle ese día, aseguró que Kathia Guerra y Giovanni Murillo cruzaban la vía por la línea de seguridad y un taxi se detuvo para darles paso, pero el BMW lo rebasó por el carril izquierdo y los impactó, cuando ya estaban a punto de llegar al otro lado.
Murillo detalló que la conductora intentó realizar una maniobra para esquivarlos, pero Kathia fue la primera en recibir el golpe, por lo que soltó a Giovanni y entonces el auto lo atropelló, lo lanzó a varios metros y luego lo arrastró otros 40 metros más y nunca se detuvo.
Dijo que pudo observar cómo el cuerpo de Giovanni Murillo fue arrastrado por las ruedas del vehículo sin detenerse y finalmente lo dejó tirado a un lado de la calle, en medio de los gritos de varias personas que observaron el accidente.
Luego que Kathia Guerra culminó su declaración ante el Fiscal de Adolescente, Roberto Arana, descendió de un vehículo la menor de edad que condujo el BMW el día del accidente. Con una peluca, gorra y lentes oscuros, la joven de unos 17 años dio su versión de los hechos, en medio de los gritos de un grupo de vecinos que la señalaban como asesina.
El jurista Silvio Guerra, representante legal de Kathia Guerra, aseguró que este caso requiere de una sanción ejemplar, debido a que la menor además de ocasionar la muerte a Giovanni Murillo, le produjo graves daños físicos y mentales a su cliente. Guerra calificó como criminal la actuación de la conductora del auto al dejar a una mujer y un niño abandonados en la calle, luego de atropellarlos.
Por su parte, Carlos Carrillo, quien actúa como defensor de la menor, aseguró que este es un proceso a debatirse en las instancias de menores, pero que obviamente este hecho se trató de un accidente en el cual su representada también es víctima.