La presunta falta de control y favoritismo en la contratación de las empresas pirotécnicas y el otorgamiento de las licencias para su operación, no es competencia de la Comisión de Libre Competencia y Asunto del Consumidor (CLICAC), aseguró ayer el comisionado presidente Gustavo Paredes.
El comisionado Paredes desvinculó la entidad de los recientes cuestionamientos por la falta de seguridad en el uso de juegos pirotécnicos, señalando que la CLICAC no tiene competencia para regular el otorgamiento de los permisos, pues es el Cuerpo de Bomberos y la Alcaldía los que regulan los temas de seguridad.
"Es competencia de los bomberos, quienes dan el permiso para tal efecto, porque no tenemos que ver con nada del tema de seguridad y manejo de fuegos artificiales", sostuvo el comisionado.
Agregó que la CLICAC tiene la labor de velar por la protección del consumidor en temas relacionados con información, publicidad y contratos, por lo que no le corresponde hacer opiniones.
Luego del trágico accidente ocurrido en el Estadio Nacional, donde resultaron heridos diez fanáticos, entre ellos uno de gravedad, se han destapado algunas irregularidades y deficiencias en el sector, como es la retención de contenedores, la falta de control en la expedición de licencias y el ejercicio de la actividad sin aprobación.
Los cuestionamientos han surgido producto de la proliferación de uso de juegos pirotécnicos y los responsables de las empresas han dicho que el servicio carece de una reglamentación rigurosa, que debe ser aplicada por el Ministerio de Gobierno y Justicia.
Otra irregularidad denunciada, es que para la contratación de una empresa para "quemar los artefactos", como fue en el caso de los manipulados en el Estadio Nacional no se efectúa licitación, pues se contratan por medio de tres cotizaciones, contratando al mejor postor.
Algunos representantes de empresas dedicadas a la quema de artefactos pirotécnicos han solicitado una investigación sobre la presunta relación existente entre algunas adjudicaciones del servicio a determinadas empresas con funcionarios del Gobierno.
Asimismo, piden mayor control de la expedición de licencias para la venta y manipulación de estos fuegos artificiales, pues hasta los comercios, propiedad de ciudadanos de origen asiático, comercializan todo tipo de estos artefactos, incluso algunos peligrosos para el suministro al público, y ahí no hay el control suficiente.