La Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) investiga una posible fijación de precios en la venta de gasolina al por menor en la ciudad de Panamá, por parte de las cinco petroleras que operan en el país, Texaco, Shell, Delta, Accel y Esso, según indicó una fuente de la institución.
La investigación surge a raíz de los precios similares presentados en la tabla de precios promedio de los combustibles en las estaciones de la capital, elaborada por la Dirección de Hidrocarburos del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI).
De acuerdo con la tabla del 19 de diciembre del año 2000, el precio de la gasolina sin plomo y super estaba a B/. 1.84 en 71 de las 78 estaciones de expendio de la ciudad. Según la tabla, todas las gasolineras ubicadas en la avenida Ricardo J. Alfaro (que suman ocho) tenían ambos tipos de gasolina a B/. 1.84. En la vía Transístmica había 22 gasolineras con ese precio, de las 24 de esa ruta.
Nueve de los diez locales de expendio de la vía Domingo Díaz, también tenían el combustible a B/. 1.84, al igual que 19 de las 20 de vía España y José Agustín Arango. Mientras que nueve de las 12 gasolineras de vía Cincuentenario y avenida Balboa también tenían el mencionado precio.
"En el comercio al por menor hay serios problemas, y la CLICAC inició una investigación porque el año pasado hubo alineaciones de precios bien establecidas en las encuestas de precios", dijo la fuente de la CLICAC, que pidió reserva de su identidad.
Añadió que "la investigación consiste en determinar hasta dónde el mercado puede explicar estos precios similares, y si no puede, entonces hay un responsable... si este fenómeno no responde a la dinámica de mercado, entonces estamos en un problema de fijación de precios". No obstante, explicó que una tabla del MICI ayuda mucho, pero por sí sola no es una prueba, sino un "indicio de que algo raro está pasando... si el mercado no se comportaba así, por qué ocurre de pronto, por qué hay una especie de precio modal".
El informante de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor advirtió que "si se comprueba que se intercambió información, entonces sí hay un problema, porque la ley lo prohibe, y ya se podría hablar de concertación de precios".
Relató que en estos casos los comerciantes suelen decir que como su vecino puso el producto a un precio, ellos hicieron lo mismo, sin ponerse de acuerdo. Mientras tanto no se hayan puesto no hay práctica monopolísticas... el problema es que el comerciante cruce la calle y hable con su competencia y diga: vamos a ponerla a tal precio, añadió.
La CLICAC también elabora su propia tabla de monitoreo de precios de diferentes productos sensitivos, pero aquí usamos la información del MICI, porque es una institución diferente y eso le da más validez a nuestra investigación. Cuando demostremos que hubo una concertación de precios, vamos a los tribunales, advirtió. Igualmente, mencionó la investigación de supuestas presiones de las petroleras hacia los distribuidores minoristas.
La fuente de la CLICAC dijo que "hay gente que se desespera y nos critica, porque esta investigación está demorando, pero con esta tabla no se puede condenar a nadie, se trata de recabar más elementos y lo estamos logrando". El funcionario se refería a las críticas que ha manifestado la Asociación de Distribuidores de Gasolina (ADIGAS).
La directiva de la ADIGAS Rita Kadoch explicó que esta organización interpuso una denuncia en la CLICAC contra las empresas petroleras, por supuesta fijación y discriminación de precios, competencia desleal, fundamentada en presuntas prácticas monopólicas.
Según Kadoch, la CLICAC mantiene paralizado el proceso seguido contra las petroleras, entre algunas razones, por el retraso en la ratificación del comisionado presidente de esa institución pública, Romel Adames.
LA CADENA DE COMERCIALIZACION
El comercio de combustible inicia con la Refinería Panamá S.A., la cual pone una serie de requisitos para que le puedas comprar directamente a ellos. Esas condiciones establecen que para poder comprarle debe ser por un volumen superior a 2 millones 200 mil galones de combustible, además se les debe dar una fianza de B/. 5 millones y un bono de garantía por B/. 1 millón, lo cual solo pueden cumplir las cinco petroleras antes mencionadas, dijo Kadoch, expresidenta de ADIGAS.
Inicialmente, las petroleras deberían comprar y vendernos al por mayor a los distribuidores, dijo la empresaria. No obstante, ahora transportan el combustible y lo distribuyen al comercio al por menor, de manera que nos han desplazado usando recursos irregulares.
"En los contratos incluyen las cláusulas de exclusividad, para que solo podamos comprarle a ellos por periodos de hasta 20 años, al precio que nos quieran poner y también dan subsidios a los concesionarios que ellos determinen para que puedan vender más barato y así desplazarnos, manifestó Kadoch
"Tienen estaciones manejadas por ellos directamente, porque agarran a un concesionario y le dan un precio especial, para quitarnos volumen de venta y se van fortaleciendo como empresa distribuidora", relató.
Según Kadoch, los contratos entre las petroleras y los distribuidores tienen pactos financieros, que "rallan más allá de lo normal en práctica comercial, porque dan control a las petroleras sobre las propiedades de los distribuidores".
"No podemos ser competitivos con esas cláusulas, porque también controlan nuestras ganancias", sostuvo. Actualmente las petroleras tiene el control de un 75% la distribución al por menor, y están dominando toda la cadena de la comercialización, dijo.
"Según ellos