Unas 15 organizaciones que componen a la Asociación Nacional de Clubes Activo 20-30 de la República de Panamá abogó por una mayor consulta ciudadana ante la polémica suscitada en torno al proyecto de Ley 61 que versa sobre la educación sexual.
La propuesta de esta agrupación cívica consiste "en la elaboración de un plan de educación sexual, al producirse una descomposición social gradual y ausencia de la promoción de los valores en el hogar".
Por consiguiente, el grupo de organizaciones cívicas reconoce la necesidad de una educación sexual, pero que en ella debe integrarse a los padres de familia.
"La educación sexual debe enfocarse en fomentar en la niñez y juventud, valores como el respeto y la no discriminación por sexo o género, involucrándose la familia de forma activa y primordial en la educación integral de sus hijos", agrega el comunicado.