LAS pandillas, un mal que se ha extendido por diversas ciudades estadounidenses como Boston, Massachuset, fue abordado por una coalición de ministros ecuménicos, quienes salieron de sus iglesias hacia la comunidad para pedir un alto al fuego a la violencia callejera, dando un apoyo comunitario a la Policía y a los estamentos de la ley y el orden.
Ahora, ese apoyo se trasladó a Panamá. El reverendo de la Iglesia Bautista, Jeffrey L. Brown, contó cómo trasladó sus predicas hacia las calles en 1990, cuando el número de homicidios de su ciudad, de 600 mil habitantes, estaba aumentando. Las cifras revelaban 152 casos, sin contar los tiroteos y riñas callejeras con heridos por arma blanca.
En el 2006, en Boston se contabilizaron 20 pandillas, integradas por jóvenes entre los 14 a 24 años.
La Policía de Boston conjuntamente con los líderes de las iglesias hicieron un análisis de los problemas en la comunidad, y establecieron una relación directa con la población.
Había una historia de tensión entre la Policía y las minorías, por lo que los ministros de las congregaciones religiosas afroamericanas crearon el programa "Alto al Fuego".
Fue entonces que la Policía de Boston desarrolló un mecanismo de transparencia y responsabilidad.
El ataque a la delincuencia se enfocó en tres vías: prevención, identificación del problema y aplicación de la ley.
Una de las bases fundamentales fue que el cambio de la comunicación a la cual se tuvo que abrir la Policía, para trabajar en las comunidades, explicó el capitán James M. Claiborne, jefe de la Policía del Distrito 3 de Boston.
Esta experiencia contada por los jefes policiales de Boston al Panamá América, fue presentada a 24 jefes de zonas policiales panameños para enfrentar los problemas y temores que tiene la población, causada por las pandillas juveniles.
El jefe del Servicio de Campo de la Policía de Boston, Gary French manifestó que han notado una actitud progresista en la Policía panameña, que llevará a un cambio dramático. Destacó que tienen en sus manos herramientas nuevas y diferentes que podrán usar para atacar el problema de la delincuencia en las calles.
"Arrestando no se solucionará el problema", advirtió French.
El programa en Boston permitió trabajar con las pandillas: H-Block, Nort/Fess, Villa Victoria, CVO, Heath, Lucerne, MIC, WG; Speedwell; Wendover, Orchard Pk, Woodward, BHB & Waldock, Lucerne, Heath.
Por la experiencia proponen a la Policía Nacional incluir una supervisión de la Corte y del sistema de justicia hacia las libertades condicionales.
Coalición anti delincuencia
La efectividad de estos programas ha disminuido los enfrentamientos entre pandilleros en Boston.