El servicio consiste en una asistencia al hogar en plomería y cerrajería que supuestamente se da las 24 horas. Lo peor del caso es que todos los meses cobran B/.1.50 y el cliente sólo tiene derecho a tres asistencias al año.
Los muchachos encargados de llevar los maletines hasta la planta baja de la terminal esperaban, pero la mayoría de los usuarios llevaban sus maletas por si solos.
Entre tanto, los taxistas hacían filas para recogerlos, pero la totalidad disponía viajar en los famosos "diablos rojos", sin importar el peso de sus equipajes, ya que resultaba más barato.
El congestionamiento vehicular en está área se incrementaba, por lo que las unidades del Tránsito trabajaban arduamente para movilizar los vehículos; mientras dentro de ésta, agentes policiales vigilaban el retorno de los pasajeros que esperaban llegar sanos y salvos a sus casas.
Las chancletas y zapatillas de los pasajeros adquirieron un color chocolate.
Un desalentado joven llevaba entre sus maletas un baúl con llaves.
Uno de los sitios vacíos de la terminal del transporte era el área de encomiendas.