En los últimos 10 meses se han encontrado los cadáveres de 7 personas ejecutadas en la provincia de Coclé.
Los delincuentes utilizan las áreas apartadas de la provincia, donde no hay presencia policial para abandonar lo cadáveres.
El pasado 10 de septiembre de 2009, en El Jagüito de Antón Arnulfo Gutiérrez Fonseca, de Chiriquí, fue ejecutado a tiros cerca de la vía Interamericana.
Ese mismo mes Nilsia Agustina Ayarza, de Chame, fue encontrada con un tiro en la cabeza y semi desnuda en la carretera que conduce a la playa La Pacora en Las Guías de Oriente de Antón.
Por otro lado, el 6 de diciembre del 2009 Gabriel Mojica Chérigo, de Chiriquí, fue ejecutado cuando viajaba en un camión tipo mula cargado de droga; él murió en su vehículo en la vía Interamericana.
Ninguno de estos casos ha sido resuelto, al igual que los ejecutados más recientes en El Caño de Natá, donde cuatro jóvenes, residentes en San José de El Coco en Aguadulce, fueron encontrados ahogados y amarrados de manos y pies.
La mayoría de los ajusticiamientos están vinculados con drogas y casos de deudas.
Samuel Quintero, ex fiscal de Coclé y Veraguas, explicó que la situación es complicada, porque los delincuentes se ven atraídos por la tranquilidad del área y la falta de vigilancia policial.
“Se trata de organizaciones criminales, cuyo centro de actividad es Panamá, Colón y Chiriquí, lo que hace difícil la investigación toda vez que el personal de la Fiscalía debería trasladarse a estos puntos”, comentó.
Manifestó que Coclé es una región turística y el área playera es un factor influyente, lo que ha traído la comisión de actos delictivos relacionados con las drogas.
“Es posible que como el sector Oeste del país está más vigilado, ahora los que ejecutan han preferido trasladar sus víctimas a Coclé, que siempre ha sido más tranquila y menos delictiva”, manifestó el ex fiscal.