La inseguridad es una de las situaciones que a diario enfrentan los moradores de Cerro Cocobolo, en el distrito de San Miguelito, sector que en las últimas semanas se ha convertido en el escenario de cinco muertes, lo que mantiene alarmada a la población.
Estos hechos de sangre son motivo para que los residentes despejen las calles a tempranas horas, por temor de convertirse en las próximas víctimas.
Panamá América, realizó un recorrido por el lugar y conoció de cerca la dramática realidad en la que viven.
Algunos moradores comentaron de casos donde en sus mismas residencias han sido encañonados y despojados de su dinero.
Esto los obliga a muchos a cerrar sus puertas, mientras que recogen a sus niños quienes tienden a jugar inocentemente en algunas de las veredas.
Ruth Ríos, residente de la comunidad, dijo sentirse preocupada por la seguridad de sus hijos, debido a la escasez de rondas policiales en el lugar y aunque vive a escasos metros de la corregiduría, no se siente protegida.
También destacó el abandono en que se encuentra esta comunidad no solamente en materia de seguridad, ya que, según comentó, hay pocas veredas y ausencia de drenajes, lo que causa que el agua se desborde por sus estrechas calles, creando una incomodidad más en los moradores.
Instalación.
Cabe destacar que en el lugar existe una corregiduría, la que trabaja en horario de 8:00 a.m a 5:00 p.m.
Lo irónico es que en las noches, este mismo lugar y sus alrededores, son utilizados como "punto estratégico" por ladrones.
Los malhechores acostumbran a circular en compañía de antisociales de sectores vecinos también considerados como zonas rojas, tales como: Samaria, Nuevo Belén y "Mano de Piedra".
Este ambiente ha hecho que muchos emigren a otras barriadas, huyendo de la violencia.
La corregidora del lugar, Katia Ávila, señaló que no es de su competencia atender casos de asaltos toda vez que la ley la excluye del tema.
Cuando estos llegan a su despacho son remitidos a la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), donde le corresponde ser atendidos según la ley, puntualizó Ávila.