La ex legisladora y defensora de los derechos de la mujer, Teresita Yániz de Arias, cuestionó ayer a quienes ahora plantean la revisión del Código de la Familia, afirmando que los ataques sexuales a menores de edad más bien tienen que ver con la moral de la población adulta que con esta ley.
Sostuvo que quienes piensen que la solución de los problemas que atañen a los jóvenes tiene que ver con la modificación del Código de la Familia, ni conocen de esta norma ni saben de lo que están hablando.
Señaló que nuestra sociedad está viviendo una profunda descomposición social, a la que no escapan los niños ni los adolescentes.
"Aquí todo el mundo ha procedido de la manera más hipócrita, rasgándose las vestiduras, por lo que ha pasado con las niñas que se han encontrado en los "push button". "Quiénes son los que embarazan al 20% de las menores de edad que dan a luz en el Hospital Santo Tomás... no son niños, son adultos", destacó.
Pávlov marcó un parte en la historia de la medicina y la psicología para entender la relación mente-cuerpo.
Experimentó con un perro al cual le mostraba la comida al mismo tiempo que tocaba una campana y después de 20 a 40 repeticiones el animal estaba condicionado a segregar saliva al escuchar únicamente la campana sin mirar u oler la comida.
Pávlov llamó el fenómeno descrito "Reflejo Condicionado", es decir la salivación era una respuesta condicionada. Involuntariamente el perro segregaba saliva al oír la campana, de la misma forma que hubiese visto el alimento.
Por supuesto, la respuesta condicionada podía ser suprimida, por ejemplo negando al perro repetidamente la comida cuando sonaba la campana y sometiéndolo, en cambio, a un moderado shock eléctrico.
Eventualmente, el perro no segregaría saliva, al contrario se estremecería al sonar la campana aunque no recibiera el shock eléctrico.
Además, Pávlov observó que los animales pueden discriminar entre elementos sensoriales.
Asoció el alimento a un círculo luminoso y un shock eléctrico a una elipse luminosa. El perro podía hacer la distinción, pero cuando la elipse se hacía cada vez más circular la distinción resultaba difícil. A veces, el perro en agonía por decidir, desarrollaba lo que se podía llamar una crisis nerviosa.
Los alcances del condicionamiento descritos por Pávlov son impresionantes, por ejemplo se ha demostrado que mediante procedimientos de condicionamiento se puede regular la actividad del sistema nervioso autónomo, encargado de controlar las funciones viscerales.
Así, se explica porque un hombre que practica yoga es capaz de disminuir sus latidos cardiacos mediante el control de sus músculos pectorales, y porque cuando estás ansioso se acelera el ritmo cardiaco, sudas y/o tiemblas.
Código de la Familia no debe ser cambiado
La fiebre no está en la sábana, el problema no está en el Código de la Familia, sino en el deterioro moral de nuestra sociedad, que debe ser rescatada con el aporte de todos.