El subdirector de Migración, Javier Tapia alegó que es necesario coordinar acciones entre los países de la región para controlar el tráfico de indocumentados, y estimó que ésta es una actividad muy difícil de evitar, debido a que existen redes expertas en eludir la acción de las autoridades.
Tapia reconoció que la existencia de redes dedicadas al tráfico ilegal de personas, que en su mayoría tienen como destino los Estados Unidos y que utilizan el territorio nacional como parte de su recorrido hacia Norteamérica.
No obstante, aseguró que en los últimos meses se han realizado avances importantes en la detección de las rutas y puntos por donde ingresan los indocumentados. Añadió que se han realizado detenciones y repatriaciones de ilegales detectados tanto en la frontera con Colombia como en el área de Paso Canoa.
También detalló que para controlar el flujo de indocumentados se hace necesario dotar de mayor equipo y personal a los estamentos de seguridad, para vigilar las fronteras y costas por donde pueden ingresar los ilegales.
Recientemente funcionarios de Migración detuvieron a un grupo de indocumentados colombianos que habían ingresado por el área de Tupisa, Darién y que habían logrado llegar hasta la frontera con Costa Rica, donde fueron detectados.
Para controlar el movimiento de ilegales entre la frontera de Panamá y Colombia se han habilitado varios puestos de control por parte de la Policía Nacional y la Policía colombiana, pero los ilegales utilizan trochas abiertas en la selva.
En ocasiones las trochas están controladas por grupos delictivos o insurgentes que cobran peaje a quienes las utilizan. También se ha registrado la desaparición de personas, cuyo destino final nunca se ha conocido.