Desde hoy y durante los siguientes domingos, El Panamá América entrega a sus lectores 20 fascículos con útiles consejos para el hogar.
Los que adquieran hoy el diario recibirán una carpeta con ganchos para coleccionar los "Trucos para el Hogar".
Cada domingo los lectores podrán obtener información sobre cocina, cuartos de baño, techos, paredes, además de un manual sobre cuidado de la ropa y los calzados.
Recalcó que en Panamá hay más de 1 millón de personas pobres, de las cuales 152 mil niños están en alto riesgo de sufrir desnutrición.
Varela destacó que la nutrición de la niñez panameña debe ser prioridad en la agenda social del próximo gobierno, prueba de ello fue la lamentable situación de la pequeña Milagros Nazareth González, quien fue atendida por Nutre Hogar y no logró sobrevivir a una operación efectuada en el Hospital del Niño.
Reconoció que con el Programa Nutre Hogar se ha avanzado, ya que en 1988 la desnutrición era un tema que no se tocaba, pero se ha adquirido conciencia de este problema de la niñez panameña, donde se han podido recuperar a más de 5 mil menores, recalcó Varela.
Nutre Hogar tiene centros en Panamá, Santiago, David, Penonomé, Las Tablas, Changuinola y Kankintú en Bocas del Toro, además de 54 subcentros en todo el país.
Con estos programas se han roto las barreras que una vez vislumbró el obispo auxiliar de San Pedro Sula, Rómulo Emiliani y un grupo de personas interesadas en trabajar en beneficio de los niños de Panamá.
Al menos 1 millón de dólares anualmente son gastados para la subsistencia de los centros de atención a los niños, y diariamente son beneficiados con alimentación más de cinco mil infantes.
Los pequeños reciben la galleta nutritiva diaria con una mezcla de origen vegetal, cereales, leguminosas y otras fuentes de proteína y energía. Como también una crema nutritiva o papilla que contiene vitaminas A, E, B1, B2, B6, B12, niacina, ácido fólico, calcio, hierro, yodo, zinc y fósforo.
Mientras que los infantes más delicados son referidos de los centros de salud y centros hospitalarios, los cuales son mantenidos en estricta vigilancia en los CRN bajo la supervisión de pediatras por un espacio de seis meses hasta un año.
Así mismo se ha hecho un trabajo integral con las familias afectadas por la pobreza, quienes tienen granjas sostenibles, venta de alimentos producidos por sus propias manos y el apoyo médico de personal voluntario.Recopia de Daniel Espinosa El Panamá América